Sindicatos de Estados Unidos y Guatemala denunciaron hoy la falta de resultados del «Plan de Ejecución» bilateral para mejorar el cumplimiento de leyes laborales en el país centroamericano y reclamaron por ello la reinstauración de un panel de arbitraje que hasta ahora revisaba el proceso.
Con este motivo, la poderosa Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés) y los principales sindicatos de Guatemala enviaron una carta al secretario de Trabajo estadounidense, Thomas Pérez, y al representante comercial de Estados Unidos, Michael Froma, así como a los ministros de Trabajo y Economía de Guatemala, Carlos Contreras y Sergio de la Torre, respectivamente, según se conoció ayer.
En la misiva, los sindicatos piden que se restituya el panel de arbitraje, establecido por Estados Unidos en agosto de 2011 tras la constatación de las «consistentes fallas» por parte de Guatemala para hacer cumplir de manera efectiva las leyes laborales bajo el CAFTA.
Dicho panel fue suspendido tras la firma, el pasado abril, del «Plan de Ejecución» que preveía «acciones significativas y concretas» de parte del gobierno guatemalteco para «mejorar el cumplimiento de leyes laborales» en «marcos de tiempo específicos».
«El plan (de ejecución) ha hecho avances en papel, tal como la creación de un Grupo de Reacción Inmediata para encausar a los peores empleadores, sin embargo, dicho equipo no ha tomado acciones reales para defender a los trabajadores», destacó hoy el presidente de AFL-CIO, Richard Trumka.
«El gobierno de Estados Unidos debe insistir en acciones concretas, no únicamente en más burocracia», reclamó.
Según los sindicatos estadounidense y guatemaltecos, el retraso del panel de arbitraje «le ha dado al gobierno de Guatemala otra oportunidad para que niegue la justicia a los trabajadores guatemaltecos».
Para remediar esto, proponen que se restablezca el panel y que sea utilizado para establecer un «diálogo tripartito» y para que asesore respecto a la «falta de cumplimientos bajo el capítulo laboral del CAFTA, así como la continua violencia en contra de los sindicalistas», que, según destacan, ha derivado en el asesinato de más de 50 sindicalistas en los últimos cinco años.