Rosas amarillas


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Estoy sentada frente a la computadora a las nueve y media de la noche. Generalmente a esta hora ya estoy cabeceando muy cerca de esa chispita de sonrisas e indicaciones que me llama mamá. Pero hoy no. Es viernes, el cansancio de la semana se ha acumulado y el trabajo también, muchas cosas: tráfico, pendientes, pagos, estrés, dolores, tristezas, en fin, vienen acumulando cosas que terminar y eso trato.

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@gmail.com


Trato de avanzar con todo a la vez y no hago mucho, trato de escribir esta columna y el Facebook me distrae, trato de organizarme, de dejar de pensar en lo que más me importa en este momento para redactar y poder tachar esa listona de papel que me pego en todos lados para olvidarme y hacer las cosas.

Trato, pero no puedo. No puedo y además no quiero porque así como me invade un sentimiento de malestar, empieza a crecer en mí una sensación de alegría, quizá sea eso que dicen algo viral, contagioso, lo cual, pese a ser hipocondríaca no me asusta, porque es maravilloso, hablo de algo en lo que muchos no creen, hablo de amor.

Estos días he comprobado que más que lo malo, de lo cual casi siempre escribo, no es nada a la par de esa ola de solidaridad, fe, optimismo, lealtad, apoyo y si AMOR y con mayúsculas que vive dentro de las personas, de mis amigas y amigos o sea de mi gran familia.
Claro que todo eso se despierta, se siembra más bien, se cosecha y si fuera un rosal para ejemplificarlo mejor y porque además me gustan las rosas, las rosas amarillas, se tupe. Y así tupido, frondoso, brillante y con aroma a ilusión me saben los mensajes que leo por amor a Juan Miguel Arrivillaga, Juanmi.

De entre todos mis cariños, que son demasiados, Juanmi ocupa un lugar muy especial por ser como es, franco, sonriente, soñador, amigo, solidario, libre. Por ser el papá de Nico y Joaquín y ser una persona maravillosa que ha llenado de amor a mi hermana Lucía.

Pudiera decir más, pero el espacio es limitado, así que quiero a través de esta columna agradecer a todas y todos por el amor que proyectan hacia él y su familia y que alcanza para más, por creer y estar ahí, quiero agradecer a Dios por darme la dicha de encontrar en mi camino personas tan hermosas y quiero pedir todo el apoyo posible para la recuperación de Juanmi.

Hay subastas de arte, rifa de libros, lecturas de poesía, fiestas a su salud y mucho más. Sigámonos contagiando de amor. Yo además de llenarme con todo esto, seguiré perdida en las redes sociales un buen rato y viendo de reojo esa lista grande.

Pd. Si quieren información de los libros, pinturas y demás pueden escribirme a mi correo. Gracias.