El transfuguismo de los diputados


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En el ser humano, la lealtad, la solidez en su conducta y principios es una característica que se respeta y requiere especialmente si la persona está involucrada en política partidaria. A partir de la democracia que inicia en 1985, se ha producido en los partidos y bancadas que integran el Organismo Legislativo, la renuncia, el cambio y/o la deserción de un llamativo número de diputados que renuncian o se trasladan a otros partidos.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Ello debe de analizarse en base a si es por motivos justificados, por intereses personales, económicos o de ego que un diputado deje de pertenecer a la organización política que lo propuso a la ciudadanía para ser electo, por cuanto en nuestro país no existe la posibilidad legal que se elija a un ciudadano si el mismo no es propuesto para integrar el Listado Nacional o el Listado Distrital y la ciudadanía les favorezca con su voto.

Históricamente en el gobierno de Marco Vinicio Cerezo Arévalo, casi ningún diputado migró. En el siguiente gobierno de Jorge Serrano Elías, la situación fue distinta, Nicolás Aximoc, Domingo Gómez, Diego Velásco Brito, entre otros, evidenciaron su poca consistencia de principios y se mutaron al partido de gobierno para tener beneficios y privilegios en la obra pública.

UCN, que era la mayor bancada se desintegró, los representantes saltaron a la izquierda y a la derecha política estimulados por ambiciones personales. Al producirse el Serranazo, el secretario del PAN, Álvaro Arzú, sin consultar a los diputados de su bancada, publicó su renuncia al Congreso, lo que obligó a que Arístides Crespo y Bernardo Juárez se separaran al considerar que su responsabilidad era para sus electores.

En el gobierno de Ramiro de León, todos los diputados que pertenecieron a la Democracia Cristiana, salvo Lizardo Sosa, por divisiones partidarias, renunciaron y se trasladaron al FRG, la negociación en bloque implicó que llegaran buenos diputados pero también llegaron indeseables como Leonel Soto que se dedicó a adular a Zury Ríos y al general Efraín Ríos Montt, para así escalar espacios y obtener beneficios personales como ingeniero civil y lograr que se le nombrara suplente en la Junta Monetaria y en el Seguro Social, donde fue uno de los arquitectos de los manejos ilegales que se dieron en el IGSS. Su actitud ha continuado como diputado de la Gana, de UCN y hoy Unionista, hecho que motivó la renuncia de su partido de Alejandro Arévalo por principios y dignidad.

No siempre el retiro de un legislador de un partido es porque así lo desea. Arístides Crespo, Iván Arévalo, Aroldo Quej, Mario Rivera y otros no tuvieron más alternativa que dejar de pertenecer al FRG cuando el mismo se redujo a las pretensiones de Zury Ríos y Luis Fernando Pérez, quienes sepultaron al FRG y lo mutaron utilizando los registros de empadronados por el incoloro hoy PRI.

Esta semana, los medios de comunicación informaron que Emmanuel Seidner abandonó el Partido Patriota, lo cual era predecible. Seidner trabajó con la Gana, con el Partido Patriota y su ego tan grande lo ha hecho inmigrar al no lograr ser de los líderes, a lado de Otto Pérez y Roxana Baldetti, en el gobierno. Su migración a Creo es temporal, su forma de ser, su naturaleza, su gran yo, yo, en el futuro nuevamente lo hará emigrar.

En síntesis, los diputados que se cambian de bancada lo hacen por ambición personal, por ego o por supervivencia política. Son los electores los que deben evaluar y con su voto premiar, censurar o castigar, según el caso, el transfuguismo político.

¡Guatemala es primero!