Javier Zepeda, director ejecutivo de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), indicó que el sector industrial se opone a la intervención en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) que propuso ayer el presidente Otto Pérez Molina y que incluye los controles con apoyo militar en cinco aduanas del país.
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Zepeda manifestó su rechazo, pero a pesar de ello, el directivo dijo espera que si se lleva a cabo la eventual intervención, se realice de manera temporal y no afecte más los procesos de registro de contenedores en esos puntos que, según admitió, son constantemente señalados de actos de corrupción y contrabando.
El mandatario guatemalteco anunció ayer que estarían siendo intervenidas cinco aduanas en el país con el fin de combatir el crimen organizado, en especial el contrabando, y mejorar la recaudación tributaria.
Los puntos aduaneros que podrían ser intervenidos, según Otto Pérez, son el puerto Santo Tomás de Castilla, Puerto Quetzal (bajo usufructo), la Aduana Central en la ciudad capital; además de los accesos fronterizos en Tecún Umán, San Marcos, y Ciudad Pedro de Alvarado, en Moyuta, Jutiapa.
En inicio, esta disposición fue bien vista por el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), pues según datos que manejan, el contrabando genera pérdidas de 1 mil 600 millones de dólares anualmente.
Javier Zepeda, sugirió que además de enfocar la lucha estatal contra la corrupción en la que podría incurrir el personal de las aduanas, también se debe invertir en mejor tecnología para garantizar la transparencia y agilizar los procesos aduanales.