El 1 de octubre, como consta por los sellos de recepción, dirigí la siguiente carta al Presidente y Vicepresidenta de la República: “Excelencias, preocupado por la difícil situación social y económica de nuestro país, en uso de mi experiencia personal por los diferentes cargos que durante muchos años desempeñé como dirigente en el sector público y en el sector privado, consideré necesario realizar una serie de publicaciones en el Diario La Hora, en el que soy columnista, bajo el título “Cara a cara, Presidente”. Habiendo publicado catorce entregas, las cuales me permito adjuntar a la presente.
jfrlguate@yahoo.com
Adicionalmente, producto de diferentes conversaciones con personas cuyas familias son originarias del departamento de San Marcos, donde residen sus padres, hermanos y demás familia, estoy enterado que en los mercados locales de los municipios limítrofes con México se ofrecen productos fabricados en México y en Guatemala, inclusive muchos de ellos por empresas transnacionales que operan en Estados Unidos, México, Guatemala y varios países de América Latina, llamándome sumamente la atención que estas personas me indican que en sus visitas periódicas a su familia aprovechan para comprar bienes de la canasta básica y de uso doméstico para su consumo personal (pastas, aceites, cereales, jabón) por cuanto las calidades, las marcas, no sólo son iguales a las de los productos nacionales, sino que en muchas oportunidades el peso de los paquetes que se ofertan es mayor y, más importante aún, los precios de venta son en la mayoría de los casos 50% menores, todo lo cual evidencia que la producción y competencia nacional no es adecuada ni competitiva.
Considerando que es responsabilidad del Organismo Ejecutivo velar porque la oferta al consumidor sea competitiva, adecuada, que no se propicie o justifique el contrabando, aunque sea a pequeña escala, adjunto a la presente le envío muestras de pastas, aceites, cereales, pasta dentífrica y jabón que les pedí adquirieran en uno de sus viajes a parte de estas personas, y que al compararlas con los precios de los productos que se venden en los supermercados en la capital, de las cuales también les adjunto los productos equivalentes, comprueban lo que ellos me han indicado, que en Guatemala muchos productos no son competitivos en peso y precio, aunque sí corresponde en calidades similares y marcas”.
Conjuntamente a la carta, envié una caja plástica conteniendo 14 productos mexicanos y guatemaltecos y una lista con sus precios, marcas, pesos, contenidos y las diferencias entre los productos.
En la totalidad de los artículos mexicanos el precio era inferior, el peso igual o superior, comprobándose que jabones, cereal, pastas, aceite, productos lácteos y desinfectantes favorecían hasta en más de un ciento por ciento al consumidor, lo que induce y propicia a traer productos mexicanos en todos los municipios fronterizos, inclusive podría convenir a todo el país.
Si recientemente, por conducta indecorosa, se destituyó a una Viceministra de Salud y a una funcionaria del Cementerio General, mucha mayor razón para destituir al ministro de Economía, Sergio de la Torre, por su total ineficiencia, y al Comisionado Presidencial para la Competitividad, Juan Carlos Paiz, quienes han perjudicado a todos los consumidores de Guatemala al consentir que por iguales productos, muchos de ellos fabricados incluso por las mismas empresas transnacionales, se tenga que pagar, sin ninguna justificación económica, hasta el doble del precio en nuestro país.
Posdata: Respondan.
¡Guatemala es primero!