Déficit habitacional se eleva a 1.7 millones


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Según Hábitat para la Humanidad Guatemala, actualmente el déficit habitacional en el país asciende a 1.7 millones, lo que significa que la misma cantidad de familias podría estar enfrentando malas condiciones de vida por la falta de una vivienda digna o adecuada.

POR MANUEL RODRÍGUEZ
mrodriguez@lahora.com.gt

Luis Samayoa, director de Hábitat para la Humanidad Guatemala, indicó que en el país existe un déficit de 1.7 millones de viviendas. Asimismo, manifestó que el crecimiento poblacional es uno de los factores que más influyen en el déficit porque cada año se conforman unas 45 mil nuevas familias y no existen programas sostenibles de vivienda por parte de las administraciones de gobierno.

“Por tal razón, este déficit cada año crece. En Guatemala, lo que necesitamos es que el Gobierno cree una política habitacional de largo plazo en la cual se puedan construir diferentes viviendas para reducir el déficit en un plazo de 20 años”, señaló Samayoa.

El directivo de la institución dijo que esta problemática no solo afecta a Guatemala, sino a otros países del mundo; y estimó que cerca de 3 mil millones de personas en el mundo viven en condiciones infrahumanas debido a la falta de un espacio para vivir.

Según datos de Hábitat para la Humanidad, los 5 departamentos con más incidencia del déficit habitacional son: Guatemala, Alta Verapaz, San Marcos, Huehuetenango y Escuintla, en ese orden.

“Esto significa que no hay suficientes viviendas construidas, pero a la vez arroja luz sobre el hecho que en los restantes 20 departamentos las residencias que existen son precarias o no reúnen las condiciones mínimas para ser catalogadas como viviendas adecuadas”, expuso Samayoa.

Para el entrevistado, sería necesario invertir inicialmente Q8 mil millones para construir 80 mil viviendas anualmente durante los próximos 20 años garantizar a cada familia necesitada, una vivienda digna.

Al respecto, el urbanista Alfonso Yurrita opinó que el problema de la vivienda va más allá de la simple conformación y acceso a cuatro paredes; sino que implica orígenes y consecuencias que van desde las condiciones mismas de pobreza en las que viven las personas que hoy en día exigen una vivienda digna, hasta los planes de desarrollo económico y urbano en las periferias.

“Esto está ligado a la pobreza. No hay planes en general que definan el desarrollo urbano y la vivienda. Antiguamente había instituciones que se encargaban del tema de la vivienda y fueron desapareciendo. Si no hay desarrollo urbano no hay vivienda y la vivienda está ligada a la capacidad de las personas de adquirir una. Como no hay desarrollo, hay pobreza”, enfatizó el urbanista.

El experto sugirió crear planes de desarrollo económico por parte de gobiernos municipales, principalmente en las áreas rurales del país, para garantizar el acceso a una vivienda adecuada y servicios básicos como agua potable, alcantarillados y energía eléctrica.