Los tanques de Guatemala


julio-donis

No hablo de arsenal bélico que de eso tenemos suficiente, es más, parece que hay tanto que se lo roban de las mismas bases militares. Me refiero a tanques que deben disparar ideas creativas, romper paradigmas, probar verdades históricamente asumidas, rebatir políticas sociales con argumentos que prueban su ineficacia o su éxito. Esos son centros normalmente privados y civiles, desde donde se genera conocimiento científico que usualmente se convierte en aportes para el diseño o el desarrollo de políticas públicas.

Julio Donis


Es común que dichos reservorios de ideas estén ligados a algún partido político o movimiento social, y aunque no es necesaria esa vinculación, si lo es su postura ideológica. Esos tanques no pueden abrir brecha vestidos de ángeles inmaculados que evitan ser aludidos como derecha o izquierda. La objetividad del conocimiento se encuentra por la subjetividad del sujeto que conoce, la razón pues no es objetiva si no es subjetiva. Justamente su función social les obliga a tener una postura sobre las ideas que aportan de manera pública, para que eso mismo funcione como faros de referencia. En ese mismo orden de ideas, los tanques también cumplen un rol de auditores sociales de la política pública; deberían representar ellos a ese sector de la intelligentzia que asume el compromiso por la investigación y la búsqueda del conocimiento para el bien común, desarrollando propuestas alternativas desde una forma de ver la realidad, pero sobre todo apegados a la razón. No llegan a ser tan pesados como una universidad porque la complejidad institucional y administrativa les haría perder su enfoque. Son entidades cuyos nombres generalmente son siglas que denotan su actividad especializada, pero no son una ONG, aunque muchas terminan siéndolo cuando se desnaturaliza su esencia, cuando terminan encadenados al proyectismo o la consultoría barata y dejan de lado la investigación académica, cuando su destino se ve encadenado a un donante extranjero que dicta una agenda que ha dejado de abordar realidades, problemas o fenómenos para convertirlos en temas que también son tematizados en otras partes del mundo. Un año es género, otro el ambiental y al siguiente es pueblos indígenas. He ahí un desafío clave, mantener la naturaleza a costa de los recursos. Ese reto se ha resuelto en otros Estados que consideran un sistema de financiamiento para la investigación académica como una política pública. En términos de la producción de pensamiento global diría que en Guatemala hay poca filosofía y mucho más mercadotecnia, hay pocas investigaciones multidimensionales y un torrencial de informes, proyectos y consultorías. En ese sentido hay pocos tanques y muchos carros que urgen por llegar al informe final. Pero veamos tres ejemplos: ASIES, es reconocido por su tradición en aportar cuadros técnicos para cubrir la necesidad de los partidos que acceden al Gobierno, y por sus estudios sobre el sistema político y económico del país. Sus ideas son tímidamente liberales en lo económico y constitucionalistas en lo político. FLACSO como referente de la academia en ciencias sociales, venido a menos por la crisis interna de poder institucional. Otrora con un claro rol en la causa social, ha quedado eclipsado por la razón anterior que lo postró a la anodina aspiración de hacer ciencia sin posición. Sus áreas de investigación son más bien de proyectos. Pudo haber desarrollado una postura social demócrata modernizante. El CIEN es la caverna donde resuenan las ideas de la derecha neo libertaria. Los conduce la moral individual y al Estado fuera de lo privado. Me temo que los tanques de Guatemala aun necesitan andar camino para volverse faros en la costa de la confusión.