Hace 40 años, el movimiento hippie vivió uno de sus mayores esplendores con el denominado «Verano del Amor», que incluyó el Festival de Monterrey, donde participaron dos de los iconos de la época: Jimi Hendrix y Janis Joplin.
Luego del Festival de Monterrey, se invitó para una peregrinación al Golden State, de San Francisco, para ver la salida del Sol y de la Luna, en un enorme picnic en la playa, el 21 de junio de 1967.
Después de ello, el movimiento hippie empezó a entrar en decadencia, sin tener grandes concentraciones de gente. Poco a poco sus miembros se empezaron a incorporar a otras actividades «mundanas». Pocas fueron las personas que se agruparon en comunidades hippies para proseguir con ese estilo de vida.
Como un recuerdo del Verano del Amor, símbolo del inicio de la muerte hippie, se incluyen en esta oportunidad pinturas, portadas de discos y de concierto hippies, así como un poema de uno de los escritores de la Generación Beat que dio pie al movimiento hippie, Allen Ginsberg, que se anticipaba a la decadencia de la época.
Mi alba
Allen Ginsberg
Ahora que he desperdiciado
cinco años en Manhattan
pudriéndoseme la vida
mi talento en blanco
desconectada el habla
paciente y mental
regla de cálculo y número
máquina en una mesa
triplicado autografiado
sinopsis e impuestos
obediente rápido
mal pagado
me mantuvo en el mercado
juventud de mis veinte años
me desmayaba en oficinas
lloraba sobre las máquinas de escribir
engañaba multitudes
en vastas conspiraciones
acorazados de desodorante
asunto serio, la industria
cada seis semanas cualquiera
bebía de mi banco de sangre
inocente mal ahora
parte de mi sistema
cinco años de trabajo infeliz
de los 22 a los 27 años trabajando
encima ni un centavo en el banco
en justificación
llega el alba no es más que el sol
del Este humea O mi dormitorio
Estoy condenado al Infierno qué
despertador está sonando