“A ningún pobre le consuela saber que en el mundo ha habido siempre ricos y pobres” Noel Clarasó.
Todos los días los seres humanos expresamos nuestras ideas, y manifestamos nuestro pensamiento, en el hogar, en el trabajo, en las redes sociales, y en los medios de comunicación tradicional, existen pensamientos de ultra y moderada ideología, pero no se puede concebir no tener una ideología en la vida,
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al leer los diferentes conceptos sobre temas de importancia, se puede identificar la corriente ideológica de cada quien, sin embargo nada en la vida es absoluto, ni siquiera la vida misma, todos tenemos un proceso de existencia, en el que hoy podemos estar y mañana no, cambia la substancia como corre el agua por el río, así de efímera es la misma, por lo que se hace imperioso debatir diariamente con la persona que se encuentra frente al espejo, ¿Qué quieres, esperas, y que das, principalmente?
Viene a colación lo anterior porque existen quienes pueden estar a favor (los menos) o en contra (los más) de este gobierno, que ya casi a mitad de su vida institucional, se encuentra más desgastado que el caite del guatemalteco que camina diariamente kilómetros para ganarse dignamente el poco dinero que percibe. La realidad del país se avizora desalentadora, no hay dinero que alcance, y las noticias diariamente nos presentan un panorama bastante complejo, una ministra que tienen una empresa que realiza estudios que requiere el ministerio que dirige, una vicepresidenta que da víveres con su fotografía impresa, un presidente que ofrece lo incumplible un día sí, y otro también, la cosa no pinta bien.
Dentro de este mar de pobreza, con pequeñísimas islas de riqueza mucha mal habida, me tocó viajar a Coatepeque el lunes pasado, por cuestiones de trabajo, y al regreso, estaba oscureciendo, por lo que pude constatar que la carretera desde Coatepeque hasta Escuintla, está para jugar nintendo, esquivando un bache cada cinco minutos, le pregunto al Ministro de Comunicaciones, ¿Qué pasa con las carreteras del país? Porque existe una diferencia muy marcada entre un tramo y el otro, otra particularidad que es responsabilidad del gobierno, porque usted, yo, y todos pagamos una tasa por energía eléctrica, eso no significa, que con lo que yo pago solamente se alumbre el poste que está en la esquina de la casa donde vivo, creo yo, porque si el Presidente, la Vicepresidenta, el Ministro de Energía y Minas, o el de Comunicaciones no se han dado cuenta, la carretera se encuentra llena de postes, pero sin luz, cual fantasmas del pasado que no ven al progreso llegar, se vislumbran por toda la carretera los postes, se ven los cables también, pero ¿Y cuándo alumbran la carretera? Es un misterio, que ni los lugareños saben responder, simple y sencillamente señores acompáñense de la soledad, porque estando tan cerca, y ser una región tan rica en recursos, carecen de los servicios elementales, sin dejar por un lado la salud, ya que el hospital se encuentra en las mismas condiciones.
En un laberinto de ideas, con la oscuridad como compañera, yo pregunto, ¿Qué pasa con el dinero proveniente de los préstamos millonarios? ¿Qué pasa con los impuestos que obligadamente pagamos? Señor Presidente, Guatemala no es la zona 15, Señora Vicepresidenta Guatemala no es la zona 14, Señor Ministro de Comunicaciones, Guatemala no es la antigua Carretera a El Salvador, no señores, Guatemala, está compuesta de 22 departamentos, muchos asentamientos e infinidad de áreas marginales, Guatemala, es el rancho a donde no llega la luz eléctrica, es el más recóndito lugar, son las zonas 3, 5, 6, 8, 4, son los asentamientos humanos, esa es la verdadera Guatemala, la que no conocen los turistas, pero si la que votó por ustedes, porque ofrecieron un cambio, es una lástima que solamente se refleje en sus bolsillos, y el de su cohorte.