La Copa Presidentes terminó ayer de una manera que se está volviendo una costumbre: con una celebración de los estadounidenses después de que Tiger Woods logró el punto decisivo.
Pese a que se resintió de algunas dolencias de espalda durante la última hora en el campo de Muirfield Village, Woods logró salir adelante para vencer por uno a Richard Stern. Dio así a Estados Unidos los 18 puntos que necesitaban para ganar la Copa Presidentes por quinta ocasión consecutiva.
Es la tercera vez seguida que Woods gana el duelo que define una Copa Presidentes. En las tres ocasiones, Fred Couples ha sido el capitán del equipo.
«Durante toda la semana realizamos una labor de equipo», dijo Woods, quien tuvo un récord de 4-1, el mejor de cualquier golfista en el certamen. «Jugamos realmente bien para darnos una ventaja cómoda».
La mayor sorpresa no fue el resultado, Estados Unidos 18½ contra 15½ del equipo internacional, sino que no fuera necesario que el torneo se extendiera hasta hoy.
La lluvia interrumpió los duelos durante toda la semana e hizo que el césped de este campo, diseñado por Jack Nicklaus, se reblandeciera tanto que los recorridos parecieron una práctica de golpeo para los mejores jugadores del mundo fuera de Europa. La cuarta sesión de la modalidad «foursomes» tuvo que completarse ayer por la mañana a consecuencia de las demoras.
Y ello marcó quizás el final de las esperanzas del equipo internacional.
Los estadounidenses estuvieron tres abajo en dos duelos y transformaron esa situación en un triunfo y medio, lo que les dio una ventaja de 14-8 de cara a la última ronda. Sólo necesitaban ganar cuatro de los 12 encuentros individuales para hacerse del trofeo dorado.
La misión se complicó un poco más de lo que imaginaban, pero el equipo internacional estaba ya en una desventaja demasiado amplia.
«Era una misión muy complicada, pero ellos dieron su mejor esfuerzo. Lucharon hasta el final», agregó el capitán internacional Nick Price, de Zimbabue. «Somos un equipo muy diverso, que llegó desde cuatro rincones del planeta para integrarse».
Aunque Estados Unidos aseguró el empate cuando restaba más de una hora, no fue sino hasta que Woods definió el noveno de 12 duelos que el triunfo quedó en la bolsa.