El presidente, Otto Pérez Molina, informó esta mañana, en Nueva York, que el embajador de Guatemala en Washington, Julio Ligorría, tiene la misión de insistir para que los Estados Unidos levante el embargo militar.
Nueva York / La Hora
Según el mandatario, el embargo militar de Guatemala ya se encuentra fuera de contexto, pues la limitación se originó por el conflicto armado interno (1960-1996).
De acuerdo con Pérez Molina, hay importantes cambios en Guatemala, principalmente en el respeto a los derechos humanos por parte de las fuerzas armadas y se encuentra a la vista de todos los guatemaltecos.
Además, indicó que el levantar el embargo militar sería un reconocimiento a los cambios que se han dado en el país desde el momento en que se implementó esa restricción. “Nosotros vemos eso fuera del contexto y esperamos que sea exitoso lograr que el embajador pueda quitar ese embargo que tenemos”, señaló.
Según el mandatario, el mantener un embargo de ese tipo no corresponde a la realidad que se vive en el país, pues esa limitación de Estados Unidos es una cuestión más moral.
El embargo de venta de armas estadounidenses fue impuesto por el presidente Jimmy Carter (1977-1981), ante las violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno.
ROBO DE GRANADAS
Pérez Molina dijo que el robo de granadas en el Ejército –el segundo robo en la institución armada– no tiene incidencia en el tema del embargo, e indicó que esto le ha sucedido y le puede suceder a cualquier país, y aseguró que ya se establecieron las medidas legales necesarias para que los responsables vayan a la cárcel.
Además el Presidente de la República defendió a Rudy Ortiz, jefe del Estado Mayor de la Defensa, quien era el jefe militar de la zona cuando ocurrió el robo, al decir que la responsabilidad era básicamente del comando aéreo del norte. “El responsable es el de la base a aérea, quienes están a disposición de los tribunales de justicia”, indicó.
Según el Presidente, después realizar los inventarios correspondientes en la base militar se dieron cuenta del faltante de 1 mil 500 granadas M79, las cuales deben ser lanzadas con una arma especial, las cuales no fueron robadas sino que solo las granadas.
Pérez Molina indicó que lo que sucede es que no se hace un conteo diario de las municiones, sino que periódicamente y cuando se realizó fue cuando se dieron cuenta de esa situación, por lo que se dedujeron las responsabilidades para los encargados de la base militar.
DESTITUIDOS
El presidente Otto Pérez Molina informó que los responsables del robo de las granadas primero es el encargado y de almacenamiento de la misma base, ya que para sustraer dicho armamento tenía que pasar por el control de la base aérea, por lo que la deducción se estará investigando, pero que de pronto serán destituidos.