En el presente año el Congreso ha aprobado sólo seis iniciativas de leyes, en comparación al 2012 en el que en la misma fecha ya había aprobado 27 proyectos de ley; congresistas explican que el Organismo Legislativo no es una “maquila de leyes” e indicaron que existen diferencias políticas de este año con el anterior.
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El Congreso del año pasado, pese a que atravesó por un proceso largo de interpelación, logró aprobar más leyes que este año.
En 2012, el Partido Patriota (PP) junto a sus aliados que estaban formados por la bancada Unidad del Cambio Nacional (UCN), TODOS y Compromiso Renovación y Orden (CREO) y la Gran Alianza Nacional (GANA) emitieron 27 decretos hasta el mes de septiembre, esto contando la interpelación que realizó la bancada Libertad Democrática Renovada (Lider) al ministro de Finanzas Públicas, Pavel Centeno, la cual duró cuatro meses.
Actualmente el Congreso sólo ha aprobado seis leyes, entre las cuales resaltan más las de línea comercial. Esto se pudo dar luego de que la Corte de Constitucionalidad (CC) emitiera una resolución que creó un precedente que permite la interrupción de la interpelación con 105 votos si las iniciativas que se pretende decretar no tienen plazo constitucional.
El presupuesto aprobado para el Congreso este año fue de Q505 millones Q200 mil, por lo cual al Estado le cuesta alrededor de Q42 millones Q100 mil mantener al Organismo Legislativo cada mes.
INTERPELACIÓN AFECTA
El diputado de Encuentro por Guatemala, Leonel Lira, indicó que se debe de tomar en cuenta que este año el legislativo estuvo inmerso un proceso de interpelación y que se pudo avanzar hasta que la CC estableció el precedente de poder interrumpir un juicio político con 105 votos, de lo contrario el bloque Lider no hubiera finalizado la interpelación.
Leonel Soto Arango, cuarto secretario de la Junta Directiva, señaló que el año pasado se inició sin ningún proceso de interpelación a diferencia del presente, ya que el juicio político al ministro de Cultura y Deporte Carlos Batzín estaba postergado desde noviembre del 2012.
NO ES MAQUILA DE LEYES
Soto Arango indicó que el Organismo Legislativo no es un “maquilador” para que tenga que producir leyes de forma masiva y que éste no se debe concentrar en la aprobación de leyes, sino en el beneficio de las nuevas normativas que se decreten aunque sean pocas.
El legislador indicó que es normal que esto suceda en el segundo año legislativo, ya que el oficialismo sufre un desgaste natural que le genera estar en el poder, es por eso que las otras bancadas prefieren mantenerse como opositoras a que las identifiquen como aliados del bloque que representa al partido de gobierno.
Lira también coincidió con Arango en que no se debe calificar al Congreso por el número de decretos que emite, ya que legislar no es la única responsabilidad que tiene el Organismo legislativo.
Lira comentó que es por esto que las personas se deben de quitar de la mente que sólo con una ley se podrá solucionar todo y que el legislativo las debe de producir de forma masiva, esto debido a que no importando cuantas leyes haya lo importante es que los encargados de cumplir los decretos sean responsables y lo hagan.
SIN CAPACIDAD DE CONSENSUAR
De acuerdo a Jorge Mario Barrios Falla, Jefe de la bancada TODOS, el PP no tiene operadores políticos, por lo cual se le ha complicado establecer consensos, además que durante el primer año hicieron imposiciones sin buscar acuerdos.
Falla agregó que el éxito del primer año también se debe a que los aliados le dieron el beneficio de la duda al PP, pero que ahora ya no cuentan con dicho privilegio, lo cual les ha complicado la vía para la búsqueda de consensos.
Falla dijo que el poco avance en legislación se debe a la bancada Lider, ya que ha utilizado la interpelación como una campaña electoral, lo cual no ha podido manejar el PP.
De acuerdo a Lira la dificultad que ha tenido el PP para negociar también ha sido responsabilidad del Ejecutivo, ya que el mismo presidente Otto Pérez ha generado desgaste a su bancada, por los múltiples señalamientos que ha hecho en contra del Congreso, además de prohibir a sus ministros que asistan a las citaciones de bancadas.