Voz oficial: costo de vida bajó, consumidor subió


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Referente al costo de vida y la canasta básica; cobran diferencia enorme. Sale a relucir el tristemente famoso ministro hitleriano de propaganda que decía: «hay que mentir, mentir hasta que la mentira parezca verdad. “La voz oficial se empeña en sostener que el costo de vida bajó, mientras que la realidad demuestra lo contrario, todo y los indicadores siguen para arriba.

Juan de Dios Rojas


La mejor escuela y universidad  nos enseña a diario verdades convincentes como el hecho innegable que nuestra moneda está depreciada hace ratos, empero actualmente sobrepasa cualquier cálculo o estimación. Los billetes incluso de alta denominación vuelan en el acto, al igual que el resto del sistema monetario, junto a una desesperación generalizada habida y por haber.

El estómago vacío es capaz de recurrir a acciones violentas en alto grado; a situaciones violentas sin comparación, a los indignados en ascenso peligroso, tal los ejemplos concretos de España. La pobreza y extrema pobreza impelen actitudes iracundas, sin mesura ni paciencia que de repente exista algún cambio, capaz de poner remedio al status del momento insoportable.

Controles no existen en ninguna parte, el CACIF los rechaza rotundamente. Eso y similares comportamientos de no ceder aunque en mínima parte, que no es un menoscabo, pueda dejarlos en la calle. Hace muchísima falta no únicamente en palabras que el viento se las lleva pronto, poner en práctica acciones demostrativas que en el fondo si cooperan a efecto de la debida solución.

Sobre el particular, conformante de una aproximación al tema central, es necesario que quienes rodean al gobernante Pérez Molina tengan la mano en la conciencia en el sentido de hacerle ver la amarga realidad que vive la población sobre el costo de vida y los servicios públicos también disparados más allá de la estratósfera, en detrimento del colectivo nacional.

En su reiterada propaganda gubernamental, mediante el sistema radial y televisivo diga la verdad del momento que la nave estatal anda a la deriva. Que la transparencia ofrecida por miles de veces significa real, palpable y visualizada por todos. Que la transparencia cobre un rol de primer grado, a efecto de convencer perfectamente a todos los connacionales ávidos siempre.

Ante la mencionada situación por la que atravesamos, también es sumamente no agrandar más y más la burocracia estatal que consume cuanta partida presupuestaria sea creada. Conviene un régimen de vida austero, lo demandan los reiterados casos sorprendentes en contra de las finanzas públicas. Prescindan de banquetes, fiestas y restantes casos que dan cuenta de los ingresos.

Los servicios públicos, cuya función es esencial para el desarrollo del país en grave crisis económica,  deben medir sus impulsos consistentes en aumentar el valor de los recibos (se les pasa la mano).  A pesar que también reiteran con el mismo compás gubernamental que el dicho servicio bajó, sucede que los recibos continúan al ritmo de alzas mensualmente.