El conflicto en Siria parece ajeno para muchos guatemaltecos, así como también les son ajenos los problemas de Sudán del Sur, Somalia, Egipto, y en general, de cualquier parte del mundo, siempre que no afecte sus intereses. Sin embargo, para todos debería ser importante saber qué pasa más allá de nuestras fronteras y de nuestro continente.
jestrada@lahora.com.gt
Hay muchas razones para preocuparnos por los conflictos que se suscitan en el mundo y las reacciones internacionales que se desatan alrededor de éstos, especialmente porque el nuestro también es un país conflictivo –a veces parece una bomba de tiempo– y no estamos libres de escapar de un nuevo capítulo bélico en Guatemala.
En cualquiera de los casos, no creo que la violencia sea una herramienta para resolver conflictos, y por el contrario, solo los agrava y causa más dolor, y esa es la principal razón por la cual pienso que el Presidente y el Gobierno de Guatemala se equivocaron al apoyar a principios de este mes una acción militar de Estados Unidos en Siria.
Según un comunicado publicado por el Gobierno el pasado 1 de septiembre, “el presidente Otto Pérez Molina, declaró hoy que su gobierno respalda la decisión que ha tomado su colega de Estados Unidos, Barack Obama, de realizar una acción militar contra Siria por el uso de armas químicas en contra de la población civil”.
La segunda razón es que esa decisión contradice la Carta de las Naciones Unidas. A todas luces es irracional que Guatemala apoyara la postura de Estados Unidos –que promovía una acción militar en Siria– cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ni siquiera ha discutido el caso –y Guatemala es parte de ese Consejo–, y tampoco hay un informe concluyente de las Naciones Unidas sobre el uso de armas químicas por el gobierno de Al Assad.
La tercera razón por la que creo que se está cometiendo un error histórico, es porque la diplomacia guatemalteca aseguró que su decisión de apoyar la acción militar se basó en informes de Estados Unidos y Francia –actores parcializados y con intereses en el conflicto– y esencialmente en informes de la organización Médicos Sin Fronteras –que parece ser un actor imparcial–.
No obstante, resulta que Médicos Sin Fronteras en España dice que «no somos argumento para atacar Siria ni la prueba del ataque químico», según lo publicó Radio Televisión Española (RTVE) el pasado 29 de agosto de 2013, antes de Guatemala anunciara su decisión. -1
José Antonio Bastos, presidente de Médicos Sin Fronteras en España, dijo a RTVE sobre la posibilidad de un ataque químico: “…pedimos a los organismos internacionales que tienen las capacidades técnicas y el mandato legal de hacerlo que lo investiguen porque nosotros no tenemos la certeza. Nos distanciamos completamente de confirmar que sea un ataque químico, solo tenemos sospechas clínicas. Y no somos la fuente para apuntar a ningún origen de este ataque.
¿Se usaron armas químicas en Siria? Es muy probable que sí. Sin embargo, no sabemos quién las usó y con qué objetivo. Hay muchos intereses en el área.
Así como las armas químicas son destructivas, también son destructivas las decisiones equívocas e inoportunas.
1-http://www.rtve.es/noticias/20130829/medicos-sin-fronteras-utilizados-fines-politicos-ataque-quimico-siria/743794.shtml