En nombre de las razones humanitarias


Oscar-Marroquin-2013

¿Cuántos crímenes de lesa humanidad no se han cometido, como cruel paradoja, en nombre de las razones humanitarias que se esgrimen para justificar intervenciones militares ajenas al marco estricto de la Carta de las Naciones Unidas que se constituye en la norma del derecho internacional para prevenir y evitar conflictos bélicos?

Oscar Clemente Marroquín
ocmarroq@lahora.com.gt


Digo lo anterior porque quienes apresuradamente apoyaron la inicial decisión de Obama de usar la fuerza militar para castigar al régimen sirio por la muerte de más de mil personas, víctimas de armas químicas, dicen que lo hicieron por razones humanitarias, mismas que se hacen añicos cuando uno ve el papel que juegan las potencias al armar a las facciones que luchan por el poder en Siria.

En efecto, Siria vive una guerra civil por las disputas de poder. El gobierno sirio ha sido una dictadura desde 1970 cuando Hazef Al Assad se hizo con el poder y gobernó por treinta años con base en una Ley de Emergencia que derogó todas las garantías constitucionales. Su sucesor es su hijo, el actual presidente Bashar Al Assad, quien como su padre, se mantiene en el poder a sangre y fuego. Importante es decir que Siria constituye una piedra en el zapato para la política israelita en el Oriente Medio y por ello es que con el surgimiento de la llamada primavera árabe hace un par de años, potencias occidentales empezaron a armar a la oposición y establecieron vínculos con los grupos que trabajan para derrocar a Al Assad.

Pero como ha ocurrido con otros movimientos de la primavera árabe, nadie puede asegurar que se trate de movimientos democráticos que pretenden el imperio de la ley y de los derechos humanos. De hecho, Egipto es la prueba más fehaciente de que la oposición no necesariamente significa aires de democratización y respeto a la dignidad de los pueblos o modelos de gobierno compatibles con la visión occidental de la democracia. El desconocimiento de la historia es seguramente uno de los peores errores que cometen las grandes potencias cuando tratan con pueblos a los que consideran atrasados y salvajes, pero que tienen costumbres, tradiciones y normas ancestrales. Nadie debe olvidar que Damasco es una de las ciudades más antiguas de la humanidad.

Armar a la oposición para derrocar a un gobierno que es molesto para otro Estado del Oriente Medio causó un conflicto sangriento con muchas muertes. No se puede hablar de razones humanitarias en la promoción de una cruenta guerra civil, por mucho que se hable de promover la democracia, sobre todo cuando los opositores no son garantía ni de democracia ni de respeto a los derechos humanos.

Por ello es que consideré un grave error del Gobierno de Guatemala apresurarse a declarar su apoyo incondicional a Obama cuando éste anunció represalias militares. En el comunicado que publica el Gobierno en su página web no hay condición alguna ni se menciona otra opción más que el respaldo a la bélica postura de Washington. Después de ese entusiasta anuncio se produjo un viraje importante que coloca el tema en manos del Consejo de Seguridad, pero Guatemala ya se definió como perrito faldero de Estados Unidos, cuestionamiento que en el pasado fue tan importante para evitar que nuestro país fuera electo para integrar el Consejo.

Ahora hasta los norteamericanos revisan la postura de respuesta bélica que Guatemala respaldó sin condiciones ni limitantes y sin mencionar siquiera la existencia de normas de derecho internacional con preeminencia, como la Carta de la ONU, para prevenir conflictos y aun para sancionar a Estados que violen las normas que regulan la convivencia pacífica y respetuosa. Como miembros del Consejo de Seguridad, cometimos grave error al precipitarnos con un comunicado de apoyo incondicional a la decisión de Obama de atacar a Siria.