TRADICIONES DEL RECÓNDITO Y MISTERIOSO JALAPA


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Guatemala es rica por su diversidad cultural, en poblaciones dispersas geográficamente como Jalapa, el poqomam es un idioma importante que se encuentra vigente. Esto se debe a la fuerte expansión en épocas Prehispánicas del grupo k’iche’ en la región del altiplano central.

Celso A. Lara Figueroa

Por otro lado, a pesar de la fuerte presencia española en la región, durante los siglos coloniales, este idioma persiste en algunos municipios del departamento de Jalapa.
En la mayoría de los municipios de Jalapa se habla el idioma español. Sin embargo, en ciertos lugares predomina el Poqomam, estas regiones son: San Pedro Pinula,  San Carlos Alzatate y San Luis Jilotepeque.

PRODUCCIÓN ARTESANAL
La producción artesanal en Jalapa es muy variada. Una de las artesanías más conocidas es la cerámica vidriada que proviene de San Luis Jilotepeque.
Esta actividad es importante porque proviene de uno de los pocos reductos poqomames orientales que aún quedan en el país, entre ellas tenemos la cerámica vidriada. Sus diseños son tan propios, que no hay otros iguales en la República. Se fabrica de barro rojo y se hacen patos, pichingas, tinajas y armadillos pintados con volutas y estilos fitomórficos en blanco o en negro.  Esta clase de cerámica se hace con dos quemadas (cochuras), la primera, cuando sale del torno; ya quemada, se baña con el vidriado o esmalte, se le dibujan los diseños con arena blanca y cuando está seca, se quema una segunda vez.
Lugares donde los comerciantes las pintan nuevamente con otros diseños y aplican diferentes colores con pintura de zapolín.
En este departamento aún se encuentran ancestrales artesanías prehispánicas como las piedras de moler que se fabrican en las poblaciones de San Luis Jilotepeque y en San Carlos Alzatate.  Se diferencian de las que se hacen en Nahualá, en que las jalapeñas tienen cuatro patas y la parte donde se muele la masa es más profunda; a los lados tienen una pequeña grada, porque el brazo con que se muele corre en medio, al contrario de las de Nahualá, en las cuales el brazo sobresale a los lados de la piedra.
Otras de las artesanías jalapeñas son los sombreros de palma y la jarcia (especialmente los lazos y redes de pita de maguey) que han sido desplazados por productos similares de polietileno.
Se pueden agregar al listado de productos artesanales de la zona; las mantas de algodón, la cerería (fabricación de candelas), los productos hechos con pólvora (juegos pirotécnicos), la talabartería y también la fabricación de instrumentos musicales, especialmente de cuerdas.

ARQUITECTURA
En la región la arquitectura tradicional jalapeña es de origen español, como en el resto del país, donde se han asentado sus descendientes desde el período colonial.  Es decir, frente a la calle, se construyen casas de un agua y las fachadas con uno o varios vanos (puertas y ventanas). En algunas ocasiones, son casas de dos aguas con portal enfrente, estilo que ya casi ha desaparecido.
Por otra parte, aunque los mercados de las cabeceras han sido construidos para que funcionen como tal; en Jalapa y sus municipios persisten los tiángüis, característica heredada desde los tiempos prehispánicos.
Asimismo, en el departamento de Jalapa, las cofradías son, más que antes, patrimonio de los pueblos con mayoría indígena, son reductos que quedan de los antiguos rituales  que se combinaron con los de la Iglesia católica. Las hermandades, por su parte, en algunos lugares han sustituido a aquellas relacionándose más estrechamente con la parroquia que con los lares domésticos.

DANZAS
En cuanto a las danzas tradicionales que se conocen en Jalapa una de las más importantes es la denominada Tope de Mayo, la que también es conocida como La danza de las Flores o bien, El Palo de Cintas. Se trata de una danza de tono romántico, cuyo traslado a Mesoamérica se produjo durante el siglo XVII y que es practicada por los mestizos del oriente, nororiente y en Baja Verapaz.
Consiste básicamente en las evoluciones de un grupo de danzantes alrededor del tronco de un árbol, del cual cuelgan cintas o listones de vivos colores. Los danzantes trenzan estos listones en el árbol para luego destrenzarlos bailando. Esta costumbre se convierte en una danza agraria propiciatoria de la buena cosecha.

EL HABLA Y FESTIVIDADES
En cuanto al habla popular en Jalapa se distingue porque presentan similares características en todo el oriente del país. Es decir, lo que para otros lugares y sectores sociales significaría ser «mal hablados», para ellos es la utilización de un lenguaje desgarbado, incluso en ocasiones con dicciones provenientes de siglos pasados. Sin embargo, se trata de un habla muy peculiar aprendida tradicionalmente, de carácter jocoso y literariamente picaresco. 
Por otro lado, las fiestas titulares más destacadas de Jalapa son: La Santa Cruz, Santiago Apóstol, Candelaria, San Raymundo Abad, San Luis IX, San Raymundo Abad, Candelaria, San Pedro Apóstol, las cuales se celebran en diferentes municipios de la región.

LITERATURA TRADICIONAL Y ORALIDAD
En cuanto a la literatura tradicional y la oralidad, este departamento es considerado el más misterioso de Guatemala. En su suelo se concentran una serie de tradiciones orales que provienen de múltiples fuentes históricas, étnicas y culturales, desde la época prehispánica, hasta la herencia española más acentuada.
También existen diferencias culturales específicas y únicas, como sefarditas, gitanas, ladinos pardos y grupos étnicos particulares como los Jicaques. Esta herencia amalgamada ha dado como resultado una literatura oral muy heterogénea, única e irrepetible.
La riqueza de su literatura oral estriba en la originalidad de sus cuentos populares de carácter maravilloso.  En ellos, muchas de sus expresiones literarias figuran como versiones ejemplares en las colecciones mundiales de tradición oral, como las versiones de los cuentos «El aprendiz del brujo», recopilado por don Braulio Orellana en la ciudad de Jalapa, y «El ahijado de la muerte», por don Fermín Ascencio, en San Carlos Alzatate.
En Jalapa abundan los cuentos populares narrados por cuenteros especializados que relatan historias que han sido aprendidas de generación en generación.  Por lo general, estas narraciones son largas y se escuchan en los velorios, durante las noches, en las puertas de las viviendas, o se cuentan a los niños en los corredores de las casas, fincas y haciendas.
Destacan en Jalapa los cuentos maravillosos de tipo heroico y mágico; de ancestral herencia europea, y con antiguos rasgos medievales.
En Mataquescuintla, un cuentero extraordinario es don Reginaldo Marín, cuyos cuentos de princesas, lugares encantados y árboles mágicos están presentes en cada palabra. Sobresale su cuento «El valiente Ricardo y los doce príncipes».
En los municipios de San Luis Jilotepeque y San Pedro Pinula, los cuentos populares más abundantes son los de animales y los míticos, en especial los referentes al origen de los astros, las aves y el mundo. Personajes muy propios de estos cuentos son: tío Conejo y tío Coyote, además de otros de animales propios de la región, como el caballo, el venado, el armadillo y el coche de monte.
También hay que destacar que debido a la presencia indígena en estos municipios, su literatura oral se enriquece con temas de ascendencia maya.
En las montañas de la «cumbre» de Santa María Xalapán, aparecen los cuentos sefarditas, con un claro castellano del siglo XV. Narraciones y anécdotas como «Ramito de olivo», «La serenita que va a lavar al río», «La sirenita del día de San Juan», «El rey moro se paseaba en la torre de la alhama», son temas propios de la literatura morisca y española de finales del siglo XV y de principios del XVI en la Europa de la Edad Media.

LEYENDAS
Por su parte, Jalapa destaca por sus leyendas tradicionales de todo tipo, pero en especial las animistas, de espantos, aparecidos y ánimas en pena. Son abundantes en todo el departamento, pero sobre todo en aldeas y caseríos de Mataquescuintla, Monjas y San Manuel Chaparrón. En sus leyendas figuran personajes como la Llorona, la Siguanaba, la Tatuana, el Cadejo y, en particular, «Los fuegos mágicos», que en los caminos se les aparecen a los campesinos y que son portadores de riquezas, así como «Las ánimas benditas habladoras», que habitan en los cruces de caminos y cuidan de los viajeros.
Una variante del Sombrerón, aparece en San Pedro Pinula, con el nombre de Sisimite, de ascendencia indígena, que además del gran sombrero, tiene los pies al revés; se alimenta de ceniza y se rumora que «es hijo de la Llorona con el Diablo”.
Entre las leyendas históricas sobresale la leyenda del Señor de Jalapa, quien heredó todas las tierras del Rey, don Carlos V, junto con la Virgen de la O; ambos patrones de Jalapa. Cuenta la historia que el soberano no quiso dejarles «esas extensiones de ganado y tierras a hombres que siempre estarían peleando por ellas», y por eso se las heredó a los patronos de Jalapa.
En San Luis Jilotepeque y los pueblos de San Pedro Pinula, en «la cumbre» y en la montaña aparecen personajes de leyenda como Juan Noj, el cuidador de los animales y de los árboles del pueblo.
En cuanto a la literatura oral en verso, Jalapa es una de las más ricas de Guatemala. Los romances medievales son muy comunes entre la población de Jalapa. 
He aquí unos versos de un romance antiguo propio de San Luis Jilotepeque. El mismo, sólo aparece en este departamento y es de herencia española. Fue recogido a doña Bertilia Pérez Medina, en el caserío El Tamarindal.
La Recién Casada
“Yo soy la recién casada que nadie me gozará, me abandonó mi marido por amar la libertad. Caballero, por fortuna,  ¿No me ha visto a mi marido?»
Los romancillos son joyas de la literatura jalapaneca que repiten los niños en sus juegos tradicionales. Fueron antiguos romances medievales europeos, que terminaron en el mundo infantil del juego tradicional por herencia ancestral.

MÚSICA
En San Pedro Pinula, en la cumbre de Santa María Xalapán y San Luis Jilotepeque, abundan los conjuntos de marimba sencilla, que interpretan sones, denominados «son barreño», «son ladino» y «son de indio», que son variaciones del fandango.
La «guitarrona», es el instrumento característico de Jalapa. Cuenta con doce cuerdas y se toca en los corredores de las casas para acompañar antiguas canciones de trabajo y «de la noche».
La mayoría de las fiestas de la comunidad son amenizadas por la música de marimba orquesta, así como los conjuntos de bandas marciales que acompañan las procesiones de Semana Santa, los actos cívicos y los conciertos en los quioscos de los parques de los pueblos. No obstante, la música que más se escucha es la de los conjuntos de ascendencia mexicana y el tex mex norteamericano.

LABORES
Asimismo, Jalapa se ha caracterizado por los curanderos y las curaciones  «milagrosas» de sus brujos.  En particular a través de conjuros basados en el uso del cobre y del hierro.  Las técnicas utilizadas en la recolección de plantas medicinales, en donde San Pedro Pinula es el centro medular del departamento recuerdan las maceraciones y procedimiento alquímicos de la Edad Media europea.
Los componehuesos de San Luis Jilotepeque, son quienes tienen a su cargo cuidar tanto al ganado como a las personas de la región, y las comadronas de San Carlos Alzatate son las más cotizadas. También destacan «los perfumeros» de flores naturales de San Manuel Chaparrón, de ascendencia árabe, así como las infusiones de agua de cogollos de naranja, de flores de azahar y de limonarios que «sirven para rejuvenecer».
Los curanderos y adivinos de San Luis Jilotepeque y de San Pedro Pinula, mezclan la sabiduría occidental con la maya y proporcionan medicina muy efectiva. Entre las recetas más apetecidas está el temascal.

SINCRETISMO RELIGIOSO
Finalmente la religión del departamento de Jalapa es sincrética, mezcla de creencias indígenas antiguas con el cristianismo que expresan el mundo de lo  sagrado. Aunque en Jalapa predominan sobre todo las creencias occidentales de directa herencia europea.
En la religiosidad popular, destacan los brujos de la Cumbre de Xalapán: ellos saben manejar el mundo de lo sagrado y utilizan antiguas creencias mayas, aunque predomina la herencia de tipo árabe-occidental en donde todo lo relacionado con el hierro, el cobre, el fuego y el agua, son punto de partida para curar cualquier tipo de mal.
El fervor popular en Jalapa es una síntesis de ancestral es creencias prehispánicas y europeas de diversas raíces, que dan como origen a una de las formas religiosas propias de Guatemala.

LITERATURA ORAL EN VERSO

«Chulita, piquito de oro, alas de cristal dorado, decime, ¿cómo está tu amor; ¿si vendido o empeñado?»
 -Lucio Echeverría, de San Pedro Pinula.

«Las mujeres de este tiempo se visten de plástico, que cuando cogen marido se estiran más que un plástico»
 – Manuel Pedroza, Mataquescuintla

Fragmento de «décima quebrada», «a lo humano».
«¿Recuerdas niña querida, el tiempo en que me adoraste?, ¿Recuerdas que me juraste amarme toda la vida?
Tú no creas que mi partida fue con gusto ni contento, confiaba en el juramento que de tus labios hacías, yo sé bien que me querías, recuerdas niña aquel tiempo».

Fragmento del romancillo
«Estaba el señor don gato sentado en su silla de oro, y vio pasar a la gata con un paso muy sonoro. El gato por darle un beso se cayó por el tejado diez costillas se rompió y un brazo descanchinflado»
 – Marra Isabel Dubón, Mataquescuintla.