La Industria bélica. El negocio de la guerra.


EDUardo-Blandon-2013

Nubes negras se atisban en el horizonte a consecuencia del peligro inminente de guerra en Oriente Medio.  Como se sabe, Estados Unidos se alista para el combate, luego del convencimiento de que el Presidente de Siria, Bashar al Assad, ha utilizado contra las poblaciones civiles, arsenal químico.  Dicho comportamiento, según los políticos norteamericanos es totalmente inaceptable.

Eduardo Blandón


Las declaraciones esta vez son acompañadas con hechos.  Al punto que Rusia ha advertido a los Estados Unidos que no cometa los mismos errores del pasado.  Piden los rusos cautela para evitar una guerra de consecuencias sangrientas.  Más de la que ya provoca una guerra civil que parece ir para largo, mientras las poblaciones emigran a los países vecinos en busca de seguridad y paz.
         Siria se encuentra en una situación complicada por las condiciones propias que han motivado a los rebeldes a tomar las armas.  Pero más allá de ello, en el plano internacional el contexto no ayuda a mejorar las cosas.  Estados Unidos no quiere protagonismos en esos países y preferiría que los problemas se resolvieran solos.  Mientras tanto, por el otro lado, Rusia, ve en el país sirio un amigo estratégico para afirmar su presencia en la zona.
        Así las cosas se han desarrollado de manera pavorosa.  Destrucción de ciudades, guerra sin cuartel, pero sobre todo pérdidas de vidas humanas.  Los niños son los mayores perdedores, según se pudo constatar en el último ataque presuntamente con armas químicas.   La desesperación ha provocado emigraciones masivas de poblaciones que huyen del espanto y el horror.
        Pero lo que se viene no tiene visos de fortuna.  Como ya he dicho, Estados Unidos se encuentra al borde de una nueva aventura bélica que provocará sin dudas más destrucción y muerte que no traerá, según la experiencia del pasado, una mejor situación en ese país.  Lo inevitable, en consecuencia, se avecina con paso firme.
        Situación similar se vive en Egipto donde los Estados Unidos también han sido criticados por su aparente pasividad.  Lo que evidenciaría la explosividad del contexto en Oriente Medio.  Unas circunstancias que no tienen nada de “primaverales”, sino de climas extremos que congelan el desarrollo y el progreso de esas naciones.
        Esas guerras son por principio dañinas para la mayor parte de los involucrados.  Ni los niños, ni las mujeres, ni los políticos, ni nadie, salen ilesos de esos enfrentamientos violentos.  Todos pierden y perdemos, excepto quienes hacen de la muerte un negocio: los vendedores de armas y los que giran alrededor de la industria bélica.  Esa es la mayor crueldad de lo que se avecina en aquellos países.