Alberto Brunori, representante de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), ve con preocupación que los índices de estigma y discriminación siguen en aumento en los ámbitos políticos, económicos, de culto y diversidad de género, afectando en su mayoría a jóvenes y mujeres en el país.
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El representante de la ONU dijo que pese al esfuerzo que realiza el Estado de Guatemala para combatir la discriminación y el racismo, es importante que se reconozcan a plenitud los derechos de toda la población, para garantizar condiciones de igualdad y de vida digna, ante la pobreza extrema y la violencia que impera en nuestro país.
Al ser consultado respecto a la postura del presidente Otto Pérez Molina sobre el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, en la pasada Cumbre de la OEA, en Antigua Guatemala, Brunori indicó que “un tema es el derecho de las personas a elegir y no ser discriminada; el derecho a tener una vida digna, es independientemente de la preferencia sexual, por ejemplo, y se tienen que respetar estos derechos”.
En relación al matrimonio entre personas del mismo sexo, indicó que “es un debate que se tiene que hacer en todas la sociedades democráticas. Todo debate siempre es sano y hay que hacerlo, no hay que tenerle miedo porque el mundo cambia y Guatemala se abre al mundo”.