Las agencias humanitarias brindan apoyo psicológico a la población tras un desastre puntual, pero a menudo este aspecto se descuida a largo plazo, una situación lamentable según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con la entidad, en el marco del Día Mundial Humanitario, que se celebra cada 19 de agosto, las situaciones de emergencia son una buena oportunidad para mejorar las vidas de un gran número de personas a través de los servicios de salud mental.
El responsable de esta área en la OMS, Mark Van Ommeren, indicó que las agencias humanitarias deben trabajar en colaboración con los gobiernos de los países para construir una atención psicosocial que sea sostenible y viable a largo plazo.
Van Ommeren recordó que la población más afectada por una emergencia, a menudo tiene problemas de salud no sólo a corto plazo, sino también a largo plazo, una situación que debe ser tomada en cuenta.
Las agencias humanitarias permanecen el país por un corto espacio de tiempo, así que la pregunta es qué hacer con los problemas a largo plazo, destacó el integrante de la OMS.
El informe, presentado por Van Ommeren, sugiere cómo reforzar los sistemas de salud mental de países que han necesitado ayuda humanitaria, como Afganistán, Burundi, Iraq, la Franja de Gaza o Timor-Leste.
La OMS destacó que en lo que va del año se han registrado numerosas situaciones de emergencia en el mundo, entre ellas la crisis de Siria y sus países vecinos, la violencia en Mali y en República Centroafricana, así como diversas inundaciones en muchas zonas de América, Asia y África.
En Guatemala se estima que uno de cada cuatro habitantes sufre algún trastorno mental, que debería ser tratado por especialistas de esa área.
El Informe sobre el Sistema de Salud Mental de Guatemala (IESM) destaca que la salud mental no ha sido una prioridad para los gobiernos y se evidencia con la limitada asignación presupuestaria por parte del Ministerio de Salud, pues en el 2012 sólo se contrató a tres profesionales en el Programa Nacional de Salud Mental.