Microficciones
El Gran Circo Modín
Mingo Lopez
El payaso de las bofetadas no se pudo borrar nunca la sonrisa cándida de amigo bobo que llevaba dibujada en la boca hasta el día que lloró, no se sabe si alternando debidamente un rato de alegría y otro de pena, cuando su compañera de cama y pista, la fantástica mujer barbuda, dio a luz espectacularmente a un bebé rollizo que nació completamente barbilampiño pero, nada en esta vida es perfecto, muerto de la risa.
Paz
Victor del Val
La Muerte soñó que se moría. Se despertó tan asustada que decidió quedarse en cama todo el día. Los soldados ?en cientos de frentes de batalla? aprovecharon la pacífica jornada para aceitar sus fusiles.
Vecindario
Victor del Val
Hace dos años inauguraron un cementerio en el predio baldío aledaño a mi casa. Poco a poco se fue poblando de tumbas, algunas lujosas, pobres y apenas señaladas por cruces la mayoría. Como es de suponer, se trata de muertos nuevos, que siguen añorando su antigua condición de vivos. Por la noche se asoman sobre los muros medianeros y asustan a mis perros, que ladran desesperados. Yo me escondo bajo las frazadas hasta que sale el sol.