Frida Kahlo


Varias decenas de documentos, fotografí­as, dibujos, vestidos, códices, libros e incluso algún cuadro que pertenecieron a los pintores mexicanos Diego Rivera y Frida Kahlo, y que hasta ahora habí­an permanecido guardados, serán exhibidos a partir de hoy en la ciudad de México.


La Casa Azul, hogar familiar de Frida en el barrio de Coyoacán, al sur de la capital mexicana, convertido tras su muerte en museo, acogerá hasta el 30 de septiembre la muestra «Tesoros de la Casa Azul, Frida y Diego».

La exhibición, que coincide con el centenario del nacimiento de Frida y el 50 aniversario luctuoso de Rivera, es sólo la «punta del iceberg» del acervo que habí­a permanecido en cajas selladas en la casa de Kahlo desde la muerte de Rivera, en 1957, por deseo expreso de éste, según sus responsables.

La razón de mantener oculto todo este material fue atribuida por Ricardo Pérez Escamilla, curador de la muestra, a que «por una parte, tení­an el interés de no revelar situaciones muy personales en las que ellos rebasaban la moral convencional, (…) pero una parte muy importante es que mucho del material no era material museográfico».

Las cajas fueron abiertas en 2002 y desde entonces, los expertos han estado haciendo una primera clasificación de su contenido: 22.105 documentos, 5.387 fotografí­as, 2.874 revistas y publicaciones, 2.170 libros y decenas de dibujos, objetos personales, vestidos, medicinas y juguetes, entre otros objetos.

Dibujos y bocetos de Rivera, fotografí­as familiares y de amigos de Kahlo (algunas de famosos fotógrafos como Man Ray, Brassai, Edward Weston o Manuel ílvarez Bravo), cartas, vestidos, carteles, libros con dedicatorias de amistades célebres o de los propios pintores y códices (algunos únicos) componen la exposición.

También se incluye un cuadro inédito de la primera etapa impresionista de Diego Rivera (1886-1957) y las dos primeras fotografí­as tomadas y firmadas por Kahlo (1907-1954) de las que se tiene conocimiento.

En una de las fotos la artista representa, con una muñeca y un carrito de juguete, el accidente de tráfico que sufrió en su juventud y que le dejó serias secuelas para toda su vida.

La intención de los responsables de los museos de Frida Kahlo y Diego Rivera es organizar cada año una exposición con los objetos del acervo que reflejen distintos aspectos de la pareja.

«El archivo es inagotable, vamos a durar muchos años encontrando siempre nuevas informaciones, nuevos descubrimientos; estamos iniciando el estudio», explicó Pérez Escamilla.