Destacan avances y retos del feminismo contemporáneo


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La mayoría de mujeres no saben cuáles son sus derechos porque no son asumidos naturalmente por las sociedades; las garantías fundamentales de las mujeres son parte de un nuevo pacto social y deben ser aprendidas, pero los Estados aún no las enseñan, dijo Marcela Lagarde, feminista mexicana, quien participó en el foro “Tres décadas de trabajo feminista”, en el marco de la Feria Internacional del Libro en Guatemala (FILGUA).

GUATEMALA Agencia CERIGUA

Lagarde, quien forma parte del Grupo Asesor de la Sociedad Civil Latinoamericana de ONU Mujeres, recordó que en México el feminismo cumplió cuatro décadas de continuidad, sin embargo presenta muchos retos pues no forma parte de la educación formal.

El feminismo propone uno democracia que tenga como núcleo la igualdad entre hombres y mujeres, así como llegar a la raíz del patriarcado para desarmarlo, afirmó la profesional.

Durante su exposición recordó que leyendo a Sor Juana Inés de la Cruz, fue como aprendió sobre el feminismo; ella fue una de las primeras académicas que escribió sobre el tema, sin embargo fue acusada por el Obispo de Puebla de soberbia en el siglo XVII y castigada a no escribir ni pensar.

Los patriarcalistas les disputan a las mujeres la posibilidad de no ser humanas, las colocan como algo aparte y no como protagonistas en la construcción de la democracia; como objetos del deseo y no actoras del deseo; como musas de la literatura, pero no como literatas, añadió Lagarde.

La etnóloga y antropóloga enfatizó que fue hasta 1993, en la Cumbre de Viena cuando en el seno de las Naciones Unidas fueron reconocidos los derechos de las mujeres y desde esa fecha unas pocas en el mundo han aprendido a nombrarse y a asumirse como seres humanas; la mayoría todavía se nombra en masculino, “humanos”, destacó la ex congresista.

En muchas partes del mundo, las mujeres aún negocian el porcentaje de exclusión política, al promover cuotas de participación política o acciones afirmativas, una forma para lograr la igualdad y la ciudadanía plena, efectiva y de resultados.

La “sororidad” es una propuesta política feminista que plantea enfrentar desde el punto de vista de cada mujer, las discrepancias de un pensamiento único; es una de las recetas más efectivas contra la misoginia y el rechazo de otras mujeres que desconfían, descalifican y desacreditan al feminismo, concluyó Lagarde.

La 10ª Feria Internacional del Libro fue dedicada al abordaje de las cuestiones de género; las autoridades organizadores rindieron tributo a guatemaltecas que han contribuido en la construcción de la democracia, entre ellas la Directora de la Agencia Cerigua, Ileana Alamilla.