Cara a cara Presidente (I)


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Allan Pease, experto en lenguaje corporal, coautor de 15 best seller, indica: “Solo cuando dos personas se miran directamente a los ojos existe una base real de comunicación”. Por ello, la comunicación cara a cara juega un papel importante y seguramente por esta razón los asesores en comunicación le han sugerido al presidente Otto Pérez Molina invertir tiempo, recursos y esfuerzo para lograr que él y su Gobierno tengan una mejor relación con la población durante su mandato.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Todo guatemalteco bien nacido aspira a que el país progrese, se desarrolle y logre rebajar la enorme pobreza, extrema pobreza, desigualdad en el ingreso y se obtenga el progreso de nuestra sociedad, situación que nos lleva a desear que, independiente de nuestra afinidad personal, el gobierno que nos representa y preside sea un éxito porque ese éxito se traduce en un progreso necesario y beneficioso para todos los habitantes de la Nación.

No pretendo decir que en lo personal soy amigo de usted señor Presidente o que tenemos grandes coincidencias políticas, pero su éxito o su fracaso son importantes por cuanto de ello dependen el presente y futuro de nuestro país. Con esa motivación, habiendo transcurrido 18 meses de su mandato, es mi obligación, cara a cara, analizar y señalar los pros y los contras de su gestión.

El primer planteamiento y compromiso que usted adquirió como candidato fue enfrentar la inseguridad, la criminalidad que afecta a los niños, jóvenes, mujeres y hombres de Guatemala. Al respecto, las estadísticas claramente señalan que la criminalidad continúa siendo elevada, los asesinatos, los robos, las extorsiones no han disminuido y más grave aún, la Policía Nacional Civil continúa siendo señalada de involucrarse por lo menos parcialmente en actos reñidos con la ley. El número de elementos ha aumentado pero sus mandos, sus oficiales y comisarios continúan siendo escasos y deficientes, por ello es que se ha recurrido a que el Ejército participe en las fuerzas de tarea.

Cambiar las estructuras no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana, pero no se vislumbra que se profesionalice y tecnifique a los mandos de la policía, varios países de América Latina han ofrecido becas y si todos los años las aprovecháramos en 4 años tendríamos 50 o más oficiales graduados en el área policial. Adicionalmente a preparar oficiales de policía en el extranjero, hay que crear una escuela de formación equivalente a la Escuela Politécnica.

Adela de Torrebiarte es una mujer bien intencionada, pero su educación, relaciones personales y familiares no la convierten en una experta en seguridad, si no se logra cambiar la situación y problemática de seguridad no se derrotará la criminalidad; por consiguiente, la inseguridad permanecerá igual o más grave aún, se incrementará porque el narcotráfico es una actividad donde se mueven millones de millones de dólares. Ante esa situación, combatirla y erradicarla solos es sumamente difícil.

El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla es un hombre dinámico, que sin duda alguna se ha entregado a la difícil tarea que implica el Ministerio de Gobernación, lastimosamente las estadísticas, los hechos nos dicen que la lucha en contra de la inseguridad para los guatemaltecos no decrece y si en los próximos doce meses no se logra un radical cambio, su principal compromiso político se habrá incumplido, aspecto que el 99% de los guatemaltecos deseamos que se traduzca en hechos y resultados positivos. En todo caso, la responsabilidad es de usted, de su partido y de su Gobierno.

¡Guatemala es primero!
Continuará.