No más impunidad, publiquen los nombres


GLADYS_MONTERROSO

“La crueldad, es la fuerza de los cobardes”. Proverbio árabe
La semana pasada, se destapó una noticia de la que mucho se había comentado en diversos círculos, pero sin entrar en detalles, sí, se señala al ladrón, al drogadicto, pero no al proxeneta, en lo personal, y creo que a la mayoría de la sociedad, le parece aberrante que se mutile la esencia de la niñez, por medio de la violación sexual a una cortísima edad, no puedo imaginar el dolor y sufrimiento de estos esclavos infantiles, al ser utilizados como objetos sexuales por enfermos mentales, porque solamente un mórbido, puede sentir placer en sostener relaciones sexuales con menores, más enfermo es aún quien paga una cantidad de dinero por ser el primero (desvirgarlos en lenguaje vulgar).

Gladys Monterroso
licgla@yahoo.es


Por lo anterior se hace necesaria la fiscalización de la sociedad en general, no de los aprovechados de siempre, que con el objetivo de obtener recursos se convierten en querellantes  adhesivos, me refiero a la fiscalización sobre el proceso, y que se den a conocer los nombres que aparecen en la cartera de “clientes”, que llevaba la banda que vendía sin tapujos la niñez y juventud, sin importar los daños psicológicos y emocionales, que causaban a las víctimas de la prostitución, acá se trata de algo más profundo, acá hablamos de oferta y demanda, dolorosamente infantil y joven, señores si no existe la demanda no hay oferta, así funciona el mercado, y el mercado sexual ha aumentado precisamente porque existe mucha demanda, y naturalmente a los vagos que están acostumbrados a vivir de otros, les es fácil asociarse y crear cartelitos que con el tiempo se convierten en grandes carteles del crimen organizado, en el que confluyen drogas, secuestros y trata de personas, en el tema tan sensible de trata de personas, lo más asqueante es el tráfico de niños y niñas para la utilización de los mismos como objetos sexuales, no puede, ni debe quedar impune en el país de la eterna impunidad, quienes traficaban con estas víctimas inocentes, pero la cosa no queda solamente en quienes hasta el momento han sido capturados, la cosa va más allá, ¿Quiénes están detrás de este negocio?, ¿Quiénes se han enriquecido vendiendo no solamente el cuerpo, también los sueños de miles de niños y jóvenes? ¿Quiénes han pagado cualquier cantidad de dinero para satisfacer sus más repugnantes instintos? Y por último, ¿qué responsabilidad tienen los padres de los niños y adolescentes víctimas? Todas las respuestas a estas interrogantes deben ser públicas, y no esconder la información, porque no divulgarla, significa ser parte de un sistema por demás corrompido, que en su caída inminente al averno destruye la niñez y juventud, sin un átomo de misericordia.
Soy de la opinión que si no hay quien compre, no habrá quien venda, por eso, es sumamente necesario, como una medida para empezar a erradicar la prostitución infantil, que se hagan públicos los nombres íntegros, y sin mutilación alguna, como aparecen en la “cartera” de clientes, decomisada en el allanamiento recientemente realizado, sin importar de quiénes se trate, se mencionó en las primera noticias, que figuraban nombres de profesionales y políticos, pues es un reto para los dueños de los medios de comunicación cualquiera que este sea, revelar los nombres de todos y todas, sin omitir alguno, es una prueba de fuego para algunos medios, porque hoy con la forma rápida que fluye la información en las redes sociales, lo más sano para aquellos medios que ocultaban información, por convenir a intereses particulares, dejar esa práctica,  pues hoy existen más métodos de que la comunicación veraz circule.
Es lamentable que hasta la semana pasada se realizaran las primeras capturas de traficantes de niños, cuando desde hace mucho tiempo es un secreto a voces está forma de matar a la niñez.