Robert Brenneman, sociólogo estadounidense, quien se encuentra de visita en Guatemala, explicó que detrás de los pandilleros existe una serie de personas que se benefician y lucran con la violencia originada por los jóvenes que extorsionan, asesinan y cometen actos al margen de la ley.
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El profesional, quien recientemente presentó su libro titulado “Homies and Hermanos: God and Gangs in Central America”, dijo que de las acciones de estos jóvenes se beneficia todo un sistema de corrupción.
“Insisto, hay que hablar no solo de la oferta pandillera, sino de la demanda; mucha gente quiere ver las pandillas como un tema aislado donde están involucrados algunos jóvenes, cuando en realidad existe toda una serie de personas que lucran, que reciben de la violencia juvenil; hay policías que reciben de ellos, las personas que abren su cuenta bancaria para recibir las transferencias de los buses –extorsión–, las personas que los buscan para hacer «justicia» cuando no se quieren manchar las manos”, destacó.
El profesional indicó que los cambios reales podrán alcanzarse cuando se deje de usar a las pandillas para el beneficio de otros.
Por otro lado, el sociólogo reiteró la necesidad de invertir en las zonas rojas donde residen los adolescentes en riesgo y buscar oportunidades para ellos. Con esta disposición, que no se trata de “negociar con terroristas o “beneficiar” a las pandillas, se aportaría para el cambio.
“Se podrían ofrecer cosas que de todas formas tendrían inversiones a nivel comunal, en los barrios donde se vean reducciones reales en la violencia, en la delincuencia, si queremos que el pandillero se salga y deje de cometer actos de delincuencia y violencia”, indicó.
Agregó que la limpieza social es un tema que debe investigarse y no tomarse como si se tratara de crímenes únicamente entre grupos rivales, sino abordarse con la seriedad que amerita, al igual que las muertes de las víctimas de estos grupos. Además se debe proteger a los testigos.
“El Ministerio Público (MP) tiene que contar con los recursos necesarios para hacer investigaciones de todos los asesinatos, incluyendo las muertes de pandilleros, y proteger a los testigos”, indicó.
Brenneman concluyó en que de las 65 entrevistas realizadas a jóvenes expandilleros en el Triángulo Norte de Centroamérica –Guatemala, El Salvador y Honduras– identificó que las causas por las que un joven se involucra con estos grupos responde a la desigualdad y a la violencia.
“Existen muchos estudios realizados por economistas y politólogos donde hay una correlación muy alta entre la desigualdad –no la pobreza– y la violencia y eso dejé ver como un ejemplo en las entrevistas con los jóvenes expandilleros cuando hablaban del porqué llegaron a ser miembros de la pandilla; hablaban de lo que tenían otros y no de una escasez personal y, claro, sabemos que en Centroamérica hay mucha desigualdad”, puntualizó.