La pakistaní Malala Yousafzai celebró sus 16 años con un discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde pidió que todos los niños y niñas del mundo tengan acceso a la educación, más allá de las dificultades económicas y los muros religiosos.
La adolescente llegó ataviada con un chador rosa de su compatriota y amiga asesinada Benazir Buttho y entregó un pliego con 33 mil firmas para pedir el financiamiento de profesores, escuelas y libros.
En octubre de 2012, cuando Yousafzai regresaba de la escuela en un autobús, la parte izquierda de su cabeza fue traspasada por una bala, por grupos que se oponen a su trabajo a favor de la educación femenina, trabajo al que se ha dedicado desde los 11 años de edad.
Aunque estos grupos han dicho que la niña es uno de sus principales blancos, su labor no ha cesado, por el contrario declaró que inició su segunda vida con un brote de fortaleza, coraje y fervor, pues está convencida que un bolígrafo y un libro pueden cambiar al mundo.
Yousafzai dijo ante la Asamblea General de la ONU que 57 millones de niños, niñas y adolescentes que podrían estar asistiendo a la escuela en el mundo, no pueden hacerlo.
La adolescente dijo, a los delegados de la entidad internacional, que decidió presentarse para defender el derecho a la educación de toda la infancia y demandó acceso a ésta para todos y todas, además destacó que no tiene odio ni quiere venganza para sus opositores.
Los sabios dicen que el bolígrafo es más poderoso que la espada, indicó la expositora, quien destacó que es algo que asusta a estos grupos extremistas, tienen miedo de la educación y de la voz de las mujeres.
Por su parte, Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, llamó “nuestra heroína” a Yousafzai, mientras que el ex primer ministro británico, Gordon Brown, la nombró “la niña más valiente del mundo”.
Brown subrayó que mientras haya 57 millones de niños y niñas sin escolarizar, 15 millones trabajando, 10 millones de niñas obligadas a casarse y falten dos millones de docentes y cuatro millones de aulas en el mundo, la lucha debe continuar y deben trabajar para que a finales de 2015 cada menor de edad esté en inmerso en el sistema educativo.
Yousafzai se ha convertido en un símbolo mundial de la lucha por el derecho de las niñas a la educación y es candidata al Premio Nobel de la Paz, ella fue atacada por un talibán cuando regresaba de la escuela y sobrevivió tras dos intervenciones de cirugía reconstructiva craneal.