Lo ideal, lo posible y lo real


Miguel-Saquimux-2012

En Guatemala existe una desproporción entre la Canasta Básica Vital –CBV-, el salario mínimo impuesto por el Gobierno y los salarios reales que percibe la mayoría de la población. Es importante hacer la salvedad que es adecuado tomar en cuenta la CBV, dado que esta, además de contemplar los costos de alimentación mensual de una familia promedio de cinco integrantes, en ella se incluyen los principales servicios –salud, vivienda, transporte y recreación- que este sector de la economía demanda.

Miguel Saquimux Contreras


Según la última estimación elaborada por el Instituto Nacional de Estadística -INE-, se calculaba que la CBV se ubicaba aproximadamente en Q4,000 a inicios de este año. Por otra parte, a finales de 2012, el Gobierno oficializaba que el salario mensual de un trabajador agrícola o no agrícola tendría que ubicarse en Q2,142 y por lo tanto el salario por día debe ser de Q71.40. Después de establecer la situación de la CBV y el salario mínimo del país, sólo queda darle una mirada a los salarios reales que perciben los empleados y para ello la Encuesta Nacional de Empleo e Ingreso -ENEI- afirma que el 75% de la Población Económicamente Activa -PEA- guatemalteca obtiene ingresos de Q1,472 o menos.

    Sin duda que después de prestar atención a la situación que se muestra en el País, esto se podría catalogar comparativamente hablando como lo ideal, lo posible y lo real; en donde lo ideal sería obtener lo ingresos suficientes para cubrir los costos de la CBV, lo posible es lo que dicta el Gobierno que se debe pagar como mínimo, y lo real se refleja en las condiciones que la gran mayoría, de la PEA padece. Para tratar de acercar y hacer un poco más alentador el panorama, se podría revisar el costo de la Canasta Básica de Alimentos –CBA-, y esta según últimas estimaciones se encuentra rondando los Q2,172.60, que al compararlo con el salario mínimo de Q2,142, se hace atinada esta imposición, puesto que, con ello por lo menos el trabajador y su familia, lograrían cubrir el mínimo de calorías que esta medición contempla.

    Se podría seguir citando y revisando datos que se estiman en el país, pero lo más importante es cuestionarse las causas que provocan esto. Para ello, lo primordial sería examinar ante todo la situación real del aproximadamente 75% de la PEA. Es aquí donde surge la pregunta ¿cómo es posible que tres cuartas partes de la PEA reciban salarios tan bajos? A lo que muchos pueden responder que los procesos productivos que se llevan a cabo en Guatemala, no generan suficiente valor agregado para remunerar de mejor manera al trabajador, o tal vez otros coincidirán, en que esto se debe a que en el país existe un uso intensivo de la mano de obra, el cual se paga por debajo de lo justo.

    Seguramente que la causa oscila entre las dos anteriores opciones, pero de seguir a este ritmo de deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de la población, será muy difícil avanzar en materia de Desarrollo Humano, o mucho menos pensar en cambiar la matriz productiva nacional, puesto que, para ello se necesita mano de obra especializada, la que será imposible de formarla, sino se empieza por asegurar el mínimo de calorías diarias a este sector del país.