Sobornos en el fútbol: 146 goles en dos juegos


Eduardo_Villatoro

Despachos de prensa revelan que la corrupción se ha extendido en toda la faz de la Tierra y que el fútbol federado u organizado no escapa a esa lacra  enraizada en casi todos los ámbitos de la actividad humana. Así ocurre en Nigeria, acaece en Brasil, sucede en Guatemala y abarca a las altas esferas de la FIFA. Su presidente no revela el monto de sus ingresos.

Eduardo Villatoro


Pero antes de ponerles al tanto de un escandaloso caso acontecido en África, les comparto una información que, a propósito de mi artículo del pasado jueves en el que mordazmente indiqué que posiblemente la Federación de Fútbol de Guatemala invitaría a la selección de ese deporte de Tahití a disputar un partido amistoso entre ambos combinados nacionales, habida cuenta de la costalada de goles que recientemente los dos equipos han recibido, dejando turulatos a los fanático del balompié.
 
Ocurre que, según mi amigo Miguel Ángel Barrios, la selección de Tahití no es tan inofensiva como lo demostró en Brasil cuando encajó 24 goles en tres encuentros,  puesto que durante 30 años, de 1971 a 2001, ostentó el honor de haber sido el combinado nacional con el mayor número de goles anotados, porque en el último año citado le propinó una tunda a la selección de la isla Cook  (ambas en Oceanía) de 30 tantos a cero.
 
Al respecto, le informo a uno de mis contados lectores que Tahití, de la Polinesia Francesa,  participó en el reciente certamen de confederaciones en su calidad de campeona de Oceanía, superando a la gigantesca Australia, cuya superficie es de 7 millones 700 mil kilómetros cuadrados, en tanto que Tahití sólo cuenta con 1,042 kilómetros cuadrados, mientras que la isla Cook, situada a 1,600 kilómetros de distancia de Nueva Zelanda de la cual es territorio asociado,  cubre 241 km2.
 
Al retomar el caso de la corrupción prevaleciente en todos los ámbitos, en Nigeria, cuya selección cabalmente atarantó a Tahití por 6 goles a uno, que se localiza en África occidental, y de acuerdo con datos de mi paisano el Gato Barrios, obtenidos en breves momentos de ocio entre sus labores de politólogo y su tarea de dirigente de Fraternidad Shecana, los resultados están salpicados de sobornos.
 
Fíjense ustedes, amables y decentes colochas y colochos, que en la etapa final del campeonato nigeriano de fútbol de la segunda división se disputaban el ascenso dos equipos. Para que una de las dos oncenas se colocara en la primera división debería ganar por goleada ¡Y ambas lo lograron!
 
El equipo Plateau Feeder triunfó sobre el Buyabero por 67 goles a cero, y el Police Machina humilló al Akurba United por 79 tantos a cero, sospechándose que ocurrieron sobornos. Total, 146 goles en dos partidos. Se investiga el caso porque se barrunta que hubo amaños. Corrupción, pues.
 
 (El aficionado Romualdo Tishudo le pregunta al entrenador de fútbol que  se propone emigrar a Estados Unidos –¿Cómo se dice perro en inglés? –Fácil, se dice “Dog”, responde –¿Y cómo se dice veterinario –Dog Tor)