Varios países latinoamericanos pidieron ayer explicaciones a Estados Unidos tras revelarse que sus ciudadanos han sido objeto de espionaje por una agencia norteamericana, según lo informó un diario en Brasil.
La Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) tiene programas de espionaje en países como Argentina, Colombia, Brasil, Ecuador, México y Venezuela para recolectar información en temas de energía, petróleo y compras militares, según datos publicados por el periódico brasileño O Globo.
«Me corre frío por la espalda cuando nos enteramos que nos están espiando a todos a través de sus servicios de información», manifestó la presidenta argentina Cristina Fernández en un acto oficial en la provincia de Tucumán. «Yo espero que ahora en la reunión del Mercosur de este próximo viernes (en Montevideo) los presidentes tengamos un fuerte pronunciamiento y pedido de explicaciones ante estas revelaciones».
En el mismo sentido se pronunció el vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas en declaraciones a periodistas.
«Tiene que haber explicaciones respecto a estas acusaciones y denuncias internacionales que hay acerca de espionaje de manera generalizada; tiene que haber transparencia, tienen que respetarse las normas internacionales, los marcos jurídicos internacionales que protegen el derecho a la intimidad de las telecomunicaciones, que evidentemente han sido vulneradas», afirmó.
Calificó la acción norteamericana como «inaceptable», por lo cual exigió «correctivos al más alto nivel».
En Brasil, que según los documentos revelados por O Globo es el país más espiado de la región, el gobierno formó un grupo con expertos de varios ministerios para analizar los aspectos técnicos y jurídicos de la recolección de mensajes privados por parte de la NSA.
«Tenemos que analizar lo que está ocurriendo y cómo ocurrió, (por qué) los datos fueron recolectados, ¿de qué manera?», preguntó el ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien dijo que el caso podría configurar un crimen según la legislación local.
Su colega Antonio Patriota, de Relaciones Exteriores, resaltó que el gobierno brasileño convocó el domingo al embajador estadounidense Thomas Shannon para que diera explicaciones sobre el espionaje. «Pedimos una respuesta formal de Estados Unidos y estamos esperando una respuesta», expresó el canciller.
Según O Globo, las informaciones recogidas por la NSA se refieren a temas militares y de seguridad, además de asuntos de petróleo en Venezuela y energía en México. Sin embargo, al parecer los documentos no hacen referencia a empresas específicas que fueron blanco de espionaje.
Señaló que Colombia fue uno de los blancos prioritarios del espionaje de la NSA, aunque Brasil y México lo superaron en el volumen de información recolectada. Los datos muestran un flujo elevado de mensajes obtenidos en Colombia entre 2008 y marzo de 2013.
La profesora Sandra Borda, especialista en Ciencias Políticas en la Universidad de los Andes, en Bogotá, destacó que dos países que son aliados cercanos de Washington —México y Colombia— figuran entre los más vigilados y justamente han optado por no pronunciarse sobre el caso.
«Es muy probable que el tipo de información que se estaba obteniendo a través de esa cosa (espionaje) sea algo que se estuviese haciendo con autorización o se estuviera haciendo con el conocimiento del estado» en el caso de Colombia y México, comentó Borda.
La publicación no ofrece números sobre el volumen de mensajes recolectados, pero cita mapas con una escala de colores que identifican la intensidad de las acciones de espionaje. Con base en los mapas, el diario informó que Colombia fue un blanco tan relevante como México y Brasil entre 2012 y 2013.
Asimismo, en Venezuela se produjo una intensa actividad de vigilancia norteamericana después de la muerte del presidente Hugo Chávez en marzo de este año, informó O Globo.
En México, una comisión del Congreso solicitó al gobierno que pida a Estados Unidos una «explicación precisa y urgente» sobre el supuesto espionaje.
«México no se puede quedar tibio, menos ante la violación sobre nuestra autonomía nacional», señaló la diputada federal del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Lizbeth Rosas.