Reincidencia prevalece en cárceles; experto propone cadena perpetua


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Marcos Daniel Estrada Ortiz y David Jonatan Amaya Barrientos son dos ejemplos recientes de la reincidencia que prevalece en las cárceles. Estas personas aún detenidas planificaron varios crímenes desde el Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18 que llevó a las autoridades a solicitar su traslado a Fraijanes I el pasado jueves.

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POR MARIELA CASTAÑÓN
mcastanon@lahora.com.gt

Los constantes ataques cometidos en contra de unidades de transporte de Chinautla y zona 6, condujo a las autoridades al Preventivo de la zona 18, donde se determinó que al menos tres detenidos estaban involucrados en la planificación de esos hechos.

Entre los sospechosos nuevamente aparecían Estrada Ortiz y Amaya Barrientos, así como José Luis Guzmán Almazán, miembros de las clicas del Barrio 18, Crazy Rich y Latin Family, respectivamente.

La historia se repite, pues los dos primeros vuelven aparecer dentro de una estructura delictiva que sigue operando desde el interior de las cárceles, y con los años sus delitos han evolucionado.

PERFILES

En el caso de Estrada Ortiz, tiene 28 años y su historial delictivo indica que ha sido acusado por múltiples delitos como encubrimiento propio, promoción o estímulo a la drogadicción, portación ilegal de armas de fuego y robo agravado, ingresó a la cárcel en julio de 2007 y hoy sigue detenido, posiblemente se le imputen nuevos delitos.

Mientras que Amaya Barrientos tiene 26 años y es sindicado por uso de documentos falsos, falsificación de placas y distintivos para vehículos, encubrimiento propio, portación ilegal de armas de fuego.  Ingresó a la cárcel de adultos en marzo de 2008.

Ambos detenidos fueron trasladados el jueves a Fraijanes I según confirmó Rudy Esquivel, portavoz de Presidios, esto tras conocer que su reincidencia y la corrupción que impera en el sistema carcelario, continúa generando violencia en las calles.

El exviceministro de Seguridad, Julio Rivera Clavería opinó que la única de forma de controlar las acciones ilícitas de los multireincidentes es a través de la cadena perpetua con un sistema carcelario que llene las cualidades de máxima seguridad, no como lo que actualmente se tiene.

“El problema es que la misma cárcel es una escuela de delincuencia, alguien puede entrar por sicariato o narcomenudeo, pero ahí tiene 24 horas para aprender de especialistas de tráfico de armas, trata de personas, robo de vehículos, en cualquiera de los segmentos de la criminalidad organizada, lo que se hace en las cárceles es especializar al delincuente, porque tienen 24 horas para pensar y planificar”, indicó el profesional.