“En el umbral de la muerte comienza la igualdad” Charles P. Colardeau
La semana pasada, con justa razón, se incendiaron las redes sociales, al conocerse el desafortunado mensaje del Ministro de Comunicaciones, y futuro candidato presidencial de los patrioteros, al comentar él lo siguiente “Lo sucedido a los agentes de PNC es lamentable, pero no podemos olvidar que es un día importante para nuestra selección, son dos temas diferentes”
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La comunicación, deja claro el orden de prioridades del equipo de gobierno, los muertos se lamentan, pero que Guatemala pierda (porque a eso iban precisamente nuestros jugadores) es trascendental, por lo que debemos dividir los temas, el dolor se puede dejar para después, pero servir de chamusca a los argentinos es prioridad. Seguramente Kafka se asombraría, de todo el material que la sociedad guatemalteca le daría para sus novelas, ya que solamente acá suceden semejantes situaciones. Quiero aclarar que no soy amante del futbol, pero que admiro a Messi como jugador, que creo que los ciudadanos merecen ese tipo de distracciones, no distractores, ya que sería imposible irlo a ver a España para el 95% de los ciudadanos, que el viniera fue importante, una nación deprimida y aterrorizada como la nuestra, necesita emociones positivas, ya que nadie sabía la noticia con la que amaneceríamos el 14 de junio, una mañana por demás sangrienta, el deber de todos los habitantes, principiando por los funcionarios públicos, era y es, priorizar el dolor de la población, sobre el placer de la misma población, pero más aun de ellos mismos.
Lo acontecimientos nacionales e internacionales, se van sucediendo cada vez más de prisa, por lo que cualquier persona pública o privada, tiene la obligación de ser coherente tanto con lo que dice como con lo que escribe, las redes sociales abrieron un nuevo mundo a la comunicación social, probablemente más fidedigna que algunos medios de comunicación, que han perdido poco a poco credibilidad, ante la información certera de los nuevos estilos de información, asimismo, la rapidez con la que las redes sociales trasladan la noticia, es en ocasiones más rápida que los medios tradicionales, con excepción de la radio, que no necesita mucha tecnología para trasladarla, se ha comprobado en varias oportunidades, tanto acá como en otros países, que el problema de las nuevas formas de sociabilizar, estriba en que lo escrito, escrito está, y no hay marcha atrás, por lo que, quienes deciden mantener informados a sus seguidores, por medio de los nuevos modos de comunicación, deben tener coherencia en sus actos, ya que con lo escrito por el Ministro de Comunicaciones, evidenció la pobreza de sentimientos y solidaridad, tantas veces cacareada por el actual régimen para con la población, porque los asesinados eran seres humanos, útiles a la sociedad desde donde se desempeñaban, por lo tanto, se demostró nuevamente el subdesarrollo intelectual en el que vivimos, al no darle la importancia debida, en comparación con una actividad deportiva, programada con anterioridad, pero que quedó enlutada por la masacre de los policías, en un lugar, en donde ese tipo de incidentes no son comunes, como Salcajá, además, no se han pronunciado debidamente sobre el secuestro de uno de los agentes.
Ubiquémonos dentro de la comunidad, y el dolor de la familia de los caídos en cumplimiento de su deber, e imaginemos que somos todos y cada uno de nosotros, ¿Qué nos importa que juegue futbol quien juegue, si en una bolsa negra de nylon se encuentra nuestro ser querido? Esa es la falta de solidaridad y humanidad demostrada no solamente por Sinibaldi, él fue solamente la muestra de lo que piensan muchos, un muerto más, uno menos, simplemente engrosa la estadística, nosotros disfrutemos un espectáculo que no volveremos a disfrutar. Triste realidad de un país analfabeta cultural.