La visita de Eduardo Frei Ruiz-Tagle


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Como ya se ha hecho costumbre, el sector empresarial organizado, en este caso la Cámara de Industria, invitó al senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien fuera uno de los presidentes del grupo de gobiernos de la Concertación en Chile, para que asistiera y fuera el orador principal y motivara a quienes internacional y nacionalmente acudieron a la reciente reunión que con el Gobierno de Guatemala organizaron “dizque” para promover la inversión en el país.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Simultáneamente Frei Ruiz-Tagle aceptó una entrevista televisiva en la que reiteró que el desarrollo de Chile no era un milagro, por el contrario, era el mantenimiento de políticas económicas y sociales de forma continuada durante los cuatro gobiernos de la Concertación; es decir, Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet, omitió sí decir, lo cual es de señalar, que cuando asumieron ellos con su primer gobierno de Concertación, el gobierno de las fuerzas armadas que dirigió el general Augusto Pinochet, durante 16 años consecutivos, “les había limpiado y adornado la casa”, iniciado la mayoría de políticas sociales y económicas que ellos acertadamente mantuvieron e incrementaron, especialmente en lo que fue la educación y el combate a la pobreza y extrema pobreza, como también lo ha hecho el actual presidente Piñera en un sexto gobierno que no es de la Concertación, pero que sí atinadamente ha continuado las políticas que han hecho que Chile sea el primer país de América Latina a punto de convertirse en un país desarrollado.

Esa es la principal lección, ese es el verdadero milagro y de nada nos sirve que vengan de conferencistas distinguidos presidentes de América Latina, traídos por Fundesa, por Cacif o por la Cámara de Industria, si los escuchamos pero sus palabras nos entran por un oído y nos salen por el otro.

El desarrollo de un país lo garantizan los programas sociales, la educación, la mejora de la salud, la infraestructura, la eficiencia y la honradez, el pago de impuestos de forma proporcional y la inversión de los mismos en el combate a la pobreza y a la extrema pobreza. No es un secreto, basta consultar las estadísticas de cómo concluyó el gobierno de Salvador Allende en su gestión y ver ese desarrollo continuado de inversión pública y social que logró el gobierno que presidió Pinochet, los cuatro gobiernos de la Concertación y que continúa realizando el gobierno de derecha que preside Piñera. En otras palabras, no importa la tendencia política del gobierno que Chile ha tenido, lo que importa es la toma acertada de decisiones.

Qué distinta sería Guatemala si al gobierno de Vinicio Cerezo se le hubiera pagado impuestos y los mismos invertidos en educación, salud, infraestructura y seguridad. Asimismo, si a los trabajadores se les ajustaran los salarios mínimos arriba de la inflación, año con año, si la canasta básica se mantuviera en precios razonables y lo mismo hubieran hecho Jorge Serrano, Ramiro de León Carpio, Álvaro Arzú, Alfonso Portillo, que sin duda alguna mejoró la canasta básica, incrementó los salarios mínimos. Igualmente, qué distinto sería el país si Óscar Berger hubiera gobernado y no solo “gerenteado” y si Álvaro Colom hubiera sido un presidente y no un jefe de campaña. En todo caso, podemos continuar trayendo distinguidos expresidentes de América Latina para que dicten conferencias en los eventos del sector privado organizado y así pensar que se justifica el gasto y el pago del evento. Para que Guatemala cambie debemos de adoptar políticas sociales y económicas como las que ha adoptado y aplicado Chile en los últimos 40 años.
¡Guatemala es primero!