Esta mañana diputados del partido de ílvaro Colom señalaron directamente al norteamericano Mark Klugmann de ser el orquestador de la campaña para asesinar a pilotos de buses con el ánimo de crear sentimiento de zozobra. Suponen los diputados que el señor Klugmann es asesor del Partido Patriota y que viene con alguna regularidad a Guatemala, situación que deberá ser esclarecida porque en Honduras ese asesor político participó en las elecciones pasadas apoyando a Porfirio Lobo Sosa, conocido como Pepe Lobo, el candidato de la mano dura, y acusado en el vecino país no sólo de haber montado y dirigido la campaña confrontativa y de puño firme, sino que también de acciones para exacerbar la violencia a efecto de ayudar al partido que estaba asesorando.
El Vicepresidente de la República hizo serios señalamientos en días pasados sobre trasfondo político en el ataque contra los pilotos de los buses. Es curioso ver que luego de lo que dijo el doctor Eduardo Stein, como por obra de magia se suspendieron los ataques a las unidades de transporte y cesó el asesinato que venía cometiéndose a un ritmo de más de uno diario. Y expertos políticos recordaron que en Honduras, durante la campaña pasada, también se produjo un fenómeno similar, atacando a las unidades de transporte e inclusive llegando a acciones de verdadera masacre contra los pasajeros, con el fin de convencer a la población de que era urgente apoyar al puño firme de Pepe Lobo.
Dirigentes del derrotado partido Nacional, al que asesoró Klugmann, han dicho que éste personaje fue el que manejó toda la estrategia de una campaña negra, de confrontación y de exacerbación para impulsar al candidato que le había pagado. La prensa hondureña publicó fotografías del asesor cuando abandonó el país en forma precipitada luego de la derrota.
Un personaje con tales credenciales no puede estar asesorando a nadie en Guatemala y es conveniente que el Partido Patriota marque su distancia con gente de estos antecedentes, por su propio bien pero, sobre todo, por el bien del país que suficiente tiene ya con sus propios males como para sufrir otros de carácter importado.
Hay que entender que el señalamiento formulado por diputados de la UNE hay que tomarlo con cuidado porque al fin y al cabo están en campaña. Pero el PP tiene que ser muy cuidadoso con los asesores que contrate, puesto que si se demuestra que el señor Klugmann ha entrado al país, será difícil para ellos desvincularse de quien manejó en Honduras una campaña con tantas similitudes a la suya. Y eso simplemente en cuanto a la estrategia propagandística, sin contar el tema del transporte que constituye realmente harina de otro gran y asqueroso costal. Los antecedentes del señor Klugmann trascienden fronteras y se encuentran en Chile, en El Salvador, Honduras y posiblemente en Guatemala donde ya funcionan «call centres» como los que montó en esos países. Ojalá todo pueda aclararse.