El Papa Benedicto XVI se pronunció este miércoles durante la audiencia general celebrada en el Vaticano a favor del uso de las células madres adultas en la investigación científica.
La posición de la Iglesia sobre ese tema fue ilustrada a los participantes del congreso internacional sobre las células madres adultas, organizado por la Universidad «La Sapienza» de Roma.
«Se proponen como objetivo desarrollar la terapia celular en el ámbito cardíaco, mediante el uso de las células madres adultas. En este sentido, la posición de la Iglesia, apoyada por la razón y por la ciencia, es clara», dijo el Papa.
«La investigación científica debe ser justamente alentada y promovida, siempre que no vaya en detrimento de otros seres humanos cuya dignidad es intangible desde las primeras fases de la existencia», afirmó.
La Iglesia Católica considera que el embrión es un ser humano. Por ello condena el aborto y las manipulaciones genéticas, como la investigación con células embrionales.
Las células madres son células indiferenciadas, procedentes del embrión, del feto o de tejidos adultos, capaz de multiplicarse, de diferenciarse de otros tipos celulares y de proliferar en cultivo.
Según explicaciones científicas, las células estaminales son consideradas como los «ladrillos» o células madres de la sangre y del sistema inmunitario.