El desecho de alimentos no tiene sentido; más allá del coste, conviene recordar toda la tierra, el agua, los fertilizantes y el trabajo que son malgastados; además de la emisión de gases producida por esos alimentos en descomposición y por el transporte de productos que finalmente son tirados, destacó Achim Steiner, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
El funcionario internacional recordó que 300 millones de toneladas de comida son desperdiciadas cada año, en el mundo, mientras que estimaciones del PNUMA revelaron que en Guatemala la cifra asciende a las 52 mil toneladas anuales; la mayoría de la comida se pierde en la fase de procesamiento y transporte o porque la industria alimenticia no logra venderla antes de su descomposición.
José Graziano, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), señaló que la pérdida de alimentos es una inaceptable tendencia, que de ser atendida propiamente por los Estados ayudaría a mejorar la calidad de vida de cada persona.
Graziano indicó que casi la mitad de los alimentos producidos en el mundo es desperdiciada porque los productores, los vendedores o los consumidores la desechan cuando aún es apta para el consumo.
La Campaña mundial “Piensa. Aliméntate. Ahorra”, recomienda a las granjas ampliar sus mercados para los productos imperfectos y donar lo que no les genera ganancias; a las productoras mejorar sus sistemas de empaquetado y dar un segundo uso a las cáscaras al destinarlas como alimento para el ganado, como medidas para aprovechar la comida que no es consumida.
Otras alternativas están dirigidas a los supermercados, que deben evitar las compras excesivas y aumentar las donaciones, mientras que los restaurantes crear menús de medias porciones, ofrecer los restos para llevar y concientizar a sus empleados, destaca información de esa iniciativa.
La campaña sugiere algunas medidas que las familias pueden adoptar para contrarrestar el problema entre las que se destacan: la planificación de los menús durante la semana, hacer una lista para el mercado, calibrar la temperatura del refrigerador y hacer abono con los desperdicios.
APROVECHAMIENTO DE LOS DESPERDICIOS EN LA INDUSTRIA GANADERA
De acuerdo con la tesis “La rentabilidad de la utilización de desechos en la industria ganadera”, de la Universidad Francisco Marroquín (UFM), la utilización de desechos de la industria alimenticia en el engorde del ganado, surge en Guatemala como una necesidad debido al elevado costo de los concentrados.
El encarecimiento de los concentrados se debe primordialmente a que las principales materias primas son utilizadas para el consumo humano, lo que hace que los productos empleados en la alimentación del ganado estén cada vez más restringidos y encarecidos, destaca el documento.
La nutrición del ganado mejoraría significativamente en Guatemala si se aprovecharan los desechos de los cereales, las pulpas de las frutas, los bagazos y algunas cáscaras, entre otros, al mismo tiempo alentaría el ahorro económico y generaría nuevos mercados para los desechos, concluye la citada tesis.