Según el Oficio No. 18-2013, con fecha 1 de abril, desde el 16 de enero de este año los alcaldes de Mataquescuintla, Jalapa, Santa Rosa y Casillas, habrían solicitado la intervención del Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Jorge de León Duque,
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Para crear un mesa de alto nivel donde se socializara el tema de la mina San Rafael y así evitar “un serio problema social, con consecuencias funestas para la región y el país en general”, sin embargo, el Magistrado de Conciencia no atendió a la solicitud.
El informe al que tuvo acceso La Hora, indica que en dos ocasiones se buscó la intervención del PDH, la primera fue el 16 de enero cuando los alcaldes de Jalapa y Mataquescuintla, Elmer Guerra y Hugo Loy respectivamente, representando a los jefes ediles de Casillas y Nueva Santa Rosa se presentaron a la institución.
La segunda solicitud se hizo mediante un oficio que se entregó el 3 de abril a dicha institución, en la cual nuevamente se buscaba la mesa de alto nivel conformada por la PDH como garante del diálogo y el respeto a los derechos humanos, la participación de las Iglesias Católica y Evangélica, los colectivos ambientalistas, las autoridades locales representadas por los alcaldes, la sociedad civil local organizada, las empresas extractivas, los ministerios de Energía y Minas, de Medio Ambiente y Recursos Naturales y delegados del Congreso de la República.
Literalmente se indicaba, “Es oportuno hacerle notar al señor Procurador, que tanto las entidades gubernamentales, como la entidad privada que está llevando a cabo la explotación, no se han acercado a informar o intercambiar opiniones ni con los alcaldes, los concejos municipales, mucho menos con los pobladores, lo que acrecienta las dudas y por ende el rechazo a la presencia de la actividad minera en la región, con lo que evidentemente se está violando el derecho de las poblaciones a ser informados y consultados”.
Los jefes ediles advierten en el oficio que de no atenderse la problemática se podrían enfrentar “a un serio problema social, con consecuencias funestas para la región y el país en general, por lo que motivados por la preocupación que sentimos que estos hechos puedan sucederse, le expresamos nuestra urgente necesidad que se atienda lo solicitado”, refería.
Este vespertino buscó al PDH en su despacho y posteriormente a través de llamadas telefónicas con su equipo de comunicación, pero no fue posible obtener una respuesta; aparentemente tenía una agenda con varios asuntos que cumplir.