Con Petrocaribe aumentará nuestro endeudamiento


Oscar-Clemente-Marroquin

Ayer Venezuela oficializó el ingreso de Guatemala a Petrocaribe tras la participación de la Vicepresidenta de la República en la reunión regional de ese mecanismo financiero y la señora Baldetti dijo que vendrá una comisión en breve para explicar los alcances y significado real del sistema de abastecimiento de petróleo venezolano en condiciones favorables.

Oscar Clemente Marroquín
ocmarroq@lahora.com.gt


Las condiciones realmente son de un financiamiento que vendría a aumentar a niveles peligrosos nuestro endeudamiento externo, puesto que Venezuela lo que hace es vender el petróleo a precio de mercado, pero no cobra la factura inmediatamente, sino que pide el pago del 60 por ciento de su valor y el resto lo cobra en forma diferida, con una tasa de interés muy favorable y dos años de período de gracia, pero ese dinero es algo que pasa a formar parte de la deuda nacional.
 
 Se ha dicho que en los últimos gobiernos se ha aumentado de forma peligrosa la deuda nacional, al punto de que ese factor ha sido señalado por la Junta Monetaria como uno de los riesgos que hay para el futuro. La caída de la recaudación plantea al Gobierno un serio problema de liquidez, pero Petrocaribe se le puede presentar como una oportunidad a las autoridades para que hagan micos y pericos con dinero que será hambre de mañana. En otras palabras, agobiados por la falta de ingresos fiscales resultado de su fracasada reforma fiscal, ahora buscan en Petrocaribe una fuente de dinero fresco que venga a permitirles mantener el ritmo de gasto que, al fin de cuentas, es lo que interesa a un gobierno que se dedica a hacer negocio en todo lo que tiene que ver con el erario nacional.
 
 Cualquier compromiso que se contraiga con Venezuela postergando el pago de la factura petrolera tendría que recibir el visto bueno previo de la Junta Monetaria porque se compromete nuestra capacidad de pago para el futuro y ello formaría parte de la deuda externa que el país tiene que honrar. Y el Congreso por supuesto que tendría que avalar también la negociación porque constitucionalmente le corresponde aprobar cualquier forma de endeudamiento que obligue al país.
 
 Por ello creo que es importante ver que es en el contexto de la baja de recaudación fiscal que se produce la inoportuna presencia de la Vicepresidenta en Venezuela para formalizar nuestro ingreso a Petrocaribe que, como digo, no es más que un instrumento de tipo financiero para facilitar a los gobiernos liquidez que puede utilizarse para inversión social, según la inspiración de ese mecanismo diseñado por Hugo Chávez, o para financiar los negocios públicos en general, como los que en Guatemala se hacen para cumplir a los financistas que apoyaron al partido en el gobierno durante la campaña, además de los que se hacen con los “nuevos socios” que van saliendo en el camino.
 
 Y si bien no podemos confiar en el Congreso de la República como garante de la legalidad en casos como éste, porque está visto que hay un entendido funesto entre el oficialismo y el principal partido de oposición, al menos cabe esperar que la Junta Monetaria haga públicamente un planteamiento sobre el significado de ese nuevo procedimiento para endeudar a los guatemaltecos. Y es que esa afirmación de que estamos hablando de hambre para mañana, con tal de que los funcionarios de hoy dispongan de dinero para seguir haciendo sus negocios, es absolutamente cierto porque nos pasará lo que ha ocurrido con otros países que de manera irresponsable hicieron crecer su deuda a niveles inmanejables que luego obligan a recortes severos que empobrecen a los pueblos, como ha ocurrido en Grecia, España, Italia y Portugal, para citar apenas ejemplos muy actuales.