Ríos Montt: Cuide sus comentarios presidente Pérez


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El presidente Otto Pérez dijo a los medios de comunicación: “En Guatemala no hubo genocidio”. Este es un comentario peligroso para que lo haga un jefe del Ejecutivo, interfiriendo ilegalmente en el trabajo de otro organismo que tiene su propio presidente, el Organismo Judicial, en el cual el Presidente de la República no puede tener injerencia ni interferencia.

Roberto Arias


Algo similar inició la caída de Richard Nixon, expresidente de los Estados Unidos, cuando, en medio de un juicio dijo que el teniente Medina, un pocho, era inocente, un día antes de que el jurado emitiera su veredicto sobre lo que este asesino hizo con su tropa en una aldea de Vietnam. La Barra de abogados llamó a Nixon para retirarle el título y él no llegó, amparándose en ser el Presidente de los Estados Unidos. Buscaron la forma y lo echaron por lo de Watergate. Los gringos son un pueblo valiente que respeta y cumple sus leyes y no acepta inmoralidades de sus gobernantes, verbigracia, el presidente Clinton con la señorita Lewinsky, por poquito le cuesta el chance.

Desgraciadamente los guatemaltecos ven las cosas de otra forma y no piden cuentas a sus gobernantes y si se las piden, ellos se hacen los babosos porque saben que un juicio contra ellos no prosperaría.

Otto Pérez obviamente no conoce la influencia que tiene en un juicio un comentario presidencial. Sea éste quien sea, es el Presidente de la República y hace una poderosa presión en una Corte. Se ve que Pérez no conoce de estas cosas y, menos aún piensa en la polarización extrema que él está promoviendo dentro de su propio pueblo. Esto trae conflictos inimaginables que seguramente su régimen sufrirá, peor aún si después intenta arreglar el asunto a balazos.

Es muy grande la responsabilidad de un presidente de cualquier país y, por favorecer a un similar General del Ejército, la emprende contra la opinión de una mega porción de su propio pueblo. Es una irresponsabilidad que no tiene calificativos que no sean injuriosos. Un  Presidente se debe a su pueblo, antes que a su gremio, sea el que sea y el garrafal error cometido por Otto Pérez, es para que pida disculpas a la Nación por hacer comentarios que desfavorecen a las organizaciones sociales que ya están en punto para un estallido social.

En Guatemala sí hubo genocidio. Arrasar aldeas enteras, asesinando a miles de indígenas de la misma genealogía y etnia es genocidio en cualquier parte del mundo. Lo mismo que hicieron los gringos en su país. Acabaron con los nativos indígenas y los pusieron a ellos como los malos, los asesinos, pero ellos fueron los masacrados y acabados.

Un columnista de Prensa Libre llamado Kakashi o algo similar escribió: “Esa dicotomía enervante de nosotros los buenos, los que no hicimos nada, y ustedes, los gorilas asesinos come niños, viola mujeres, es lo que tiene sumida a Guatemala en una lamentable polarización.” (sic) ¿Y quién le dijo a este parásito que él es bueno? ¿No ha vivido de dinero internacional y de la fafa del CACIF, después de que él y su padre fueron deforestadores de la Reserva de la Biosfera Maya? El resto de la ciudadanía es mala, según él. Crasa estupidez.

Cordialmente espero que Otto Pérez se disculpe ante el pueblo de Guatemala por semejante desliz, si es que verdaderamente respeta al pueblo que lo eligió y, quizás sin querer o sin saber, está polarizando al máximo y nos está metiendo en un conflicto mucho más grande del que ya tenemos en Guatemala.