Riqueza en peligro de extinción


Miguel-Saquimux-2012

Guatemala se ha caracterizado por identificarse como un país agropecuario, o también como una zona que se dedica a cultivos para la exportación. Pero, las restantes extensiones de tierras, que dicho sea de paso, constituyen gran parte de la superficie nacional, son de vocación forestal, es por esto que cobra importancia el uso y explotación que se le otorgue a estos recursos boscosos.

Miguel Saquimux Contreras


Algunos de los usos podrían ser la producción de madera o la explotación turística de estos bosques, pero en esta ocasión quiero referirme únicamente a estas opciones citadas. Es evidente que ambas son rentables, sin embargo, opino que desde el punto de vista económico y social, la producción de madera sería un tanto más compleja que las actividades turísticas.

    Para producir y comercializar maderas, es indispensable que se cuente con un plan nacional, mismo que su finalidad sea la sostenibilidad de la explotación de los bosques en el largo plazo. No debe olvidarse, que Guatemala posee ventajas competitivas en comparación de algunos productores de madera, en la que puedo destacar la relacionada con el tiempo promedio de crecimiento de un árbol, puesto que en nuestro país el lapso se encuentra por debajo de la media de muchos productores, especialmente el de los europeos.

    La otra opción es la de crear complejos turísticos en donde la principal atracción sean los bosques, y aprovechar que algunos de estos que tienen una antigüedad de por lo menos 500 años, característica que los hacen aún más atractivos para los aficionados del ecoturismo. También otra de las ramas del turismo que se intentan explotar en el país es la de observación de aves -orniturismo-, y cuando se piensa en esta variante es evidente que es imprescindible la conservación de los bosques para esta actividad.

    Existen algunas otras tendencias como lo son el turismo de aventura o deportivo, pero este requiere de un previo acondicionamiento de los sitios, lo que constituye una inversión inicial que muchas veces es elevada. Llama la atención, que siendo nuestro país un poseedor de gran riqueza arqueológica, no se han logrado combinar al máximo estas dos actividades, tanto el turismo de aventura y deportivo con el arqueológico. Algunos países lo están logrando, y su modelo de desarrollo lo han basado en esta combinación, logrando así la sostenibilidad de sus recursos y a la vez generando ingresos de divisas.

    Todo suena muy bonito, y se escucha fácil de hacerlo, pero es todo lo contrario, porque lo que se ve sencillo resulta que en la práctica no lo es, dado que el país tiene fama a nivel internacional de ser conflictivo e inseguro, y con esto en algunas regiones del mundo hasta se han emprendido campañas para concientizar a los turistas acerca del riesgo de viajar a Guatemala. No dudo que alguien podrá preguntarse ¿por qué se insiste tanto en el turismo? A lo que se podría responder, que la importancia de este sector de la economía radica en el promedio de empleos indirectos creados, puesto que por cada empleo directo se generan cuatro indirectos, y además debe agregársele, que es una importante fuente generadora de divisas para el país.

    La conclusión es que ambas actividades tienen como factor común la sostenibilidad de los recursos en el largo plazo, siempre que estos sean otorgados a las comunidades rurales, pues, de lo contrario será difícil asegurar el funcionamiento de esta alternativa, dado que, si la población local no tiene el total manejo de los bosques será imposible conservarlos. Existen casos de comunidades rurales que lo están logrando, pero lastimosamente la mayoría de grupos que residen cercanos a los bosques siguen extinguiendo su riqueza y en otros casos intereses privados se encargan de hacerlo.