Fiscal: “No se conocía acusación contra el presidente Pérez M.”


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Un día después de la declaración del exkaibil Hugo Ramiro Leonardo Reyes, en la que identificó al presidente Otto Pérez Molina como participante de las masacres perpetradas en el área Ixil durante el conflicto armado interno, Orlando Salvador López, de la fiscalía a cargo de la investigación contra Ríos Montt y Rodríguez Sánchez, dijo que no tenían conocimiento previo de tal información.

PAOLINA ALBANI
palbani@lahora.com.gt

El fiscal del Ministerio Público dijo hoy que deben de analizar la declaración brindada la tarde de ayer de Leonardo Reyes, quien se desempeñó como mecánico especialista militar de  la tropa kaibil, misma que operó en Quiché durante los años de 1982 y 1983.

El especialista militar figuró como testigo protegido en el onceavo día de juicio contra Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez. Leonardo indicó que el actual mandatario era quien ordenaba quemas, saqueos y traslado de población indígena para su posterior ejecución.

De esta forma se hizo el señalamiento de la supuesta participación de Pérez Molina en las diversas masacres cometidas contra la población ixil durante el conflicto armado interno, cuando era conocido como Tito Arias, pero el fiscal López sostiene que no se tenía conocimiento previo de ese señalamiento.

El testigo dijo al Tribunal que él pertenecía a la Compañía de Batallón de Ingenieros que funcionó en Santa María Nebaj, Quiché. Leonardo no solo mencionó a Pérez Molina sino que también incluyo a José Luis Quilo Ayuso, también exgeneral, que forma parte del grupo de testigos que darán su declaración a partir del próximo 8 de abril, en apoyo a Ríos Montt.

Participación de la compañía
El testigo protegido del MP dijo ayer que todos los oficiales que estuvieron en el lugar Santa María, Nebaj había participado de los crímenes en contra de la población. De acuerdo a su testimonio todos ejecutaban a los pobladores en un lugar llamado El Pino.

Cuando el número de cuerpos rebasaba la capacidad de El Pino para depositar los cadáveres los soldados se vieron en la necesidad de utilizar un terreno de la aldea el roble. “Allí escondieron a las víctimas que llevaron y ejecutaron en el campamento”, atestiguó.

Los pobladores eran trasladados en camiones de San Juan Cotzal y San Gaspar Chajul, entre otros lugares, hacia Santa María, Nebaj. Según la investigación del MP murieron alrededor de mil 700 personas, solamente del área Ixil.