Muere primera dama cubana


Juntos. Foto de archivo de Vilma Espí­n junto a Fidel Castro, en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Vilma Espí­n, cuñada de Fidel Castro, esposa del presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, y la mujer de mayor rango polí­tico en la historia de la Revolución, falleció ayer en La Habana a los 77 años, tras una larga enfermedad, según un comunicado oficial.


«Con profundo dolor, la Dirección de nuestro Partido y Estado comunica al pueblo que la compañera Vilma Espí­n Guillois, heroí­na de la clandestinidad y combatiente destacada del Ejército Rebelde e incansable luchadora por la emancipación de la mujer y la defensa de los derechos de la niñez, falleció en esta capital», subrayó el texto leí­do en la televisión.

El comunicado, que destacó a Espí­n como dirigente histórica de la Revolución, no incluyó expresiones de Raúl ni de Fidel Castro sobre el deceso, ni reveló el origen de la «larga enfermedad que la aquejaba».

El gobierno decretó 26 horas de duelo oficial hasta las 22H00 locales del martes (02H00 GMT del miércoles) e informó que la cenizas de Espí­n -cuyos restos fueron cremados- serán depositadas, en una fecha que luego será precisada, en el Mausoleo del II Frente guerrillero Frank Paí­s, en el oriente de la isla.

Espí­n ejercí­a como primera dama ante la ausencia pública de la pareja del convaleciente lí­der cubano Fidel Castro. La última vez que fue vista en actividad pública fue el 1 de septiembre de 2005 en una sesión del parlamento.

Su esposo Raúl, de 76 años y ministro de Defensa desde el triunfo de la revolución en 1959, gobierna provisionalmente Cuba desde el 31 de julio de 2006 debido a que Fidel Castro se recupera de una grave crisis de salud.

La muerte de Espí­n es la primera que se produce en la familia í­ntima de los Castro desde el fallecimiento de la madre de Fidel y Raúl, Lina Ruz, en agosto de 1963; y se suma a la de varios dirigentes del núcleo que acompaña al lí­der revolucionario desde antes de 1959.

Fue fundadora y presidenta vitalicia de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), desde donde organizó a la población femenina como sólido brazo de apoyo a la revolución de Castro e impulsó luchas contra la discriminación sexual y racial, el machismo, el analfabetismo y la desnutrición.

«Su nombre estará vinculado eternamente a las más significativas conquistas de la mujer cubana en la Revolución y a las más relevantes luchadoras por la emancipación de la mujer en nuestro paí­s y en el mundo», indicó el texto oficial.

Espí­n también luchó en favor de los homosexuales, que fueron marginados en la década de los sesenta y eran recluidos en las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), ya desaparecidas.

«Mi madre fue una de las primeras en denunciar que se estaban llevando a estas unidades a muchachos que eran homosexuales para reformarlos», dijo recientemente en una entrevista su hija Mariela Castro, sexóloga de 45 años y quien heredó la lucha de Espí­n.

También fue la autora de un avanzado Código de la Familia que garantiza desde 1975 los derechos de la mujer y exige que los hombres compartan el peso de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos.

Fue una de las tres dirigentes históricas del gobierno comunista de Cuba. Las otras dos son Celia Sánchez, secretaria personal de Fidel Castro, y Haydée Santamarí­a, directora de Casa de Las Américas. Ambas fallecieron en 1980.

Vilma Espí­n nació el 7 de abril de 1930 en el seno de una familia de la mediana burguesí­a de la oriental provincia de Santiago de Cuba, era descendiente de franceses y tuvo cinco hermanos.

Se graduó de ingeniera quí­mica industrial, participó en la guerrilla urbana y combatió en la Sierra Maestra como parte de un frente bajo el mando de Raúl, en la lucha de los liderados por Fidel Castro contra el entonces dictador Fulgencio Batista.

Conoció a Raúl Castro cuando fue a entrevistarse con Fidel en junio de 1955 en México, donde los hermanos permanecieron en el exilio hasta 1956, y se casaron el 26 de enero de 1959 en Santiago de Cuba. Tuvieron cuatro hijos -tres mujeres y un hombre-.

Fue miembro del Consejo de Estado (órgano de gobierno), del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) desde que se fundó en 1965, diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento) a partir 1976 e integrante del Buró Polí­tico de 1980 a 1991.

Dolido pero sereno

Con una rosa roja en la mano, Raúl Castro rindió hoy tributo póstumo a su esposa Vilma Espí­n, en la Plaza de la Revolución, adonde acudió acompañado de su familia, y la plana mayor del gobierno y el Partido Comunista de Cuba (PCC), constató la AFP.

Vestido de uniforme de general del Ejército, Raúl Castro, quien desde hace 11 meses sustituye a su hermano Fidel en la presidencia de Cuba, depositó la rosa frente a una gran fotografí­a de su esposa, en el Mausoleo José Martí­, y recibió las condolencias de los miembros del Buró Polí­tico y Secretariado de PCC y del Consejo de Ministros del Gobierno.

Junto a Raúl, quien lucí­a abatido aunque sereno, Alejandro Castro Espí­n -uno de los cuatro hijos de la pareja-, coronel del Ministerio del Interior, recibí­a las condolencias.