Entrega compensación a familiares de víctimas


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El Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) en Alta Verapaz, hizo la primera entrega de la compensación económica a 60 beneficiarios de seis municipios del departamento y de El Estor, Izabal, la que asciende a 1 millón 300 mil quetzales.

Por Adán García Véliz ALTA VERAPAZ / Agencia CERIGUA

La actividad se llevó a cabo en el Instituto Nacional de la Juventud, de Alta Verapaz (INJAV), con presencia de autoridades locales y familiares de las víctimas del conflicto armado interno.

Guillermo Tot Choc, coordinador regional del PNR dijo que con la entrega del resarcimiento económico a beneficiarios de los municipios de Fray Bartolomé de las Casas, Cahabón, Panzós, Chisec, Cobán, San Cristóbal, Tucurú y El Estor, se da cumplimiento a la primera etapa de este año.

La cantidad entregada a cada familia depende de la violación que sufrieron sus seres queridos, conforme al procedimiento de calificación de cada expediente, realizado por el PNR y oscila entre 8 mil y 44 mil quetzales.

NARRAN HISTORIA
Pablo Lucas dijo que durante 15 años vivió en la comunidad Kaibil Balam, en Playa Grande Ixcán, Quiché, de donde tuvo que huir porque el ejército atacó a la comunidad en 1982; su madre y su hermano fueron asesinados.

A decir de Lucas, las víctimas tienen una historia dolorosa, nadie puede sacar de la mente tanto sufrimiento, pues las llagas y cicatrices en el alma son incurables; además, es un dolor que no se va a curar totalmente; tenemos una memoria en silencio, indicó.

El resarcimiento económico no devuelve la vida a sus familiares, ni siquiera las pérdidas económicas; casa y tierras perdidas, animales domésticos, producción; lo que recibirá solo es un mínimo porcentaje de lo que le quitaron, señaló.

Lucas aseguró que como víctimas del conflicto armado interno son testigos que el ejército mató a la población; ahora resulta que el Presidente Otto Pérez Molina afirma que no hubo genocidio; esta guerra sigue, no hay paz, no hay libertad; en nuestro corazón y nuestra mente perduran esas imágenes que nos atormentan, concluyó.