Estadí­sticas


Guillermo Castañeda Lee, R-19 No 997

Hace más de un cuarto de siglo leí­a en un prestigioso diario de los Estados Unidos de que era común manipular y engañar usando las estadí­sticas, especialmente en lo que se refiere a salud y educación, se poní­a como ejemplo el caso de Cuba, que resaltaba que este paí­s estaba con los í­ndices más bajos en mortalidad infantil y de analfabetismo con respecto a la América Latina, como un logro de la Revolución Castrista.

Como ejemplo de esa manipulación, publicaron las estadí­sticas de salud y de educación en Cuba de los años previos a la Revolución y los datos recabados a principios de los 80, demostrando que ese paí­s desde antes de la Revolución lideraba en esas dos ramas en el ámbito latino americano.

Algo igual creo que sucede con lo que se invierte en la educación en Guatemala, pues todos los grupos sociales, polí­ticos y sindicales manejan únicamente los datos de los recursos que se asignan en el Presupuesto General de la Nación para tal fin y se hace caso omiso de los recursos que se invierten en la educación particular que, según parece, son mayores que el gasto público.

Si bien es cierto que los entendidos en la materia se dan cuenta de esa manipulación, no se ve ni se oyen una voz de alerta para que esos grupos no conviertan el engaño en aparente verdad, pues no hay nadie que dé opinión contraria.