En principio, escribo en mi calidad de maestro de educación primaria urbana y profesor de segunda enseñanza, con treinta y dos años de servicio en el Ministerio de Educación, veinticinco de ellos en la docencia y los últimos siete en el ramo administrativo en la Dirección Departamental de Educación, con esas credenciales me atrevo a expresar por enésima vez las siguientes reflexiones: UNA. La “reforma” al proceso de formación de maestros de educación primaria NO ES UNA REFORMA puesto que no se reformó nada; se abrogó de un plumazo y se sustituyó por otro que de acuerdo a los fines y objetivos de la ciencia pedagógica no tiene en absoluto ninguna relación de carácter científico.
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DOS. Ese debería ser el meollo de la discusión que se inició el año pasado con la imposición de ese “híbrido” que no tiene contenido sustantivo para la carrera docente; aparte de los problemas colaterales que acarreará en el aspecto económico para padres y madres de familia con estudiantes de dicha carrera.
TRES. La “reforma” debería ser para que los alumnos en proceso de formación docente aprendan las habilidades indispensables para construir más conocimiento, para crear y pensar; ello con la fundamentación de la calidad educativa que proporcione un pensum estudiado, analizado y reformado del actual por pedagogos guatemaltecos que en una instancia multisectorial (facultades de humanidades de todas las universidades, Colegio Profesional de Humanidades, representantes activos de la docencia, representantes del Mineduc (que sean maestros y que sepan de qué se trata el tema, no consultores de escritorio) para adecuarlo a la idiosincrasia de la población educativa.
CUATRO. Atender lo expresado por la Usac que rechaza el cambio aprobado por el Mineduc para la formación de maestros pues no tiene la capacidad física ni humana para ofrecer la especialización (Prensa Libre 13/oct/2012). CINCO. Que la “reforma” se inicie en el ciclo básico de las escuelas normales (su natural semillero) implementando la orientación pedagógica.
SEIS. La pedagogía perdió la importancia de su estudio científico universitario dándole paso a la actividad administrativa, lo cual redujo de manera grosera la graduación de pedagogos; es muy diferente “administrar” la educación a “transformarla”. SIETE. Parece que el Mineduc está saturado de administradores educativos que se arrogan competencias pedagógicas pues los nombran integrantes de “mesas técnicas” para discutir problemas pedagógicos.
OCHO. Los responsables de todo este desbarajuste, son las autoridades pasadas y actuales del Mineduc, por su actuar político y no técnico, pues lo desconocen. NUEVE. Abogados, ingenieras, administradoras de empresas, doctores en comunicación, economistas ejercieron el cargo, ELLOS SON LOS RESPONSABLES; pero como en Guatemala, pasa cualquier cosa por estúpida que sea, como ejemplo, la educación superior fue dirigida por un veterinario, ¿qué tal? así, ¿a dónde vamos?