Somos felices… dicen


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Hace algunos días la empresa Cid Gallup que vive y se ha convertido en una de las más grandes del mundo, financieramente hablando, publicó una encuesta en donde afirmaba que Guatemala, era uno de los 10 países más felices del mundo según los encuestados que al preguntarles si eran felices respondían con amplia sonrisa que sí

Héctor Luna Troccoli


La encuesta, dicen, fue hecha a mil personas, en un país de 14 millones de habitantes, lo que en términos generales representaría el 0.00007 %; pero es obvio que habría que eliminar a los menores de edad si usted quiere, por lo que nos quedarían, según el censo del Tribunal Supremo Electoral, unos 7 millones, más los no empadronados, pues sumarían al menos ocho millones, lo que nos daría un porcentaje de 0.000012 por ciento, fíjese usted.
    Según Cid Gallup la “encuesta” fue hecha en toda la república particularmente en clases media y media baja, lo cual, que se los crea su abuelita, excepto que consideren de clase media a aquellos que viven en las zonas y lugares más lujosos de la ciudad con casa propia y automóviles último modelo, helicópteros y aviones para viajes rápidos.
 ¿Irían a preguntar a familias que viven en pobreza extrema?, ¿a las que viven en el corredor seco?, ¿a las que hemos sido víctimas de hechos delictivos o a los familiares de las víctimas, desde asesinatos hasta robo de celulares?, ¿a los tatas que no pueden enviar a sus hijos a las escuelas porque no tienen plata y los mandan a trabajar al campo?, ¿los que trabajan 10 o 12 horas diarias por la mitad o menos del salario mínimo? Así podemos seguir preguntando. Estoy seguro que estos millones de personas NO SON FELICES, aunque lo diga la encuestadora y sus achichincles.
  La mejor respuesta a esta falacia la da la Organización de Naciones Unidas, la que ayer publicó el Informe Global sobre Desarrollo HUMANO, y nosotros, los chapines y lamentablemente Guatemala, nos encontramos en el puesto 133 entre 187 naciones, es decir, hay 54 naciones que están peor que nosotros, lo cual, seguramente, a algunos los llenará de felicidad.
    Nos indica Naciones Unidas que en promedio, la población solo llega al 4º. grado de primaria y en cuanto a desigualdad (ricos y pobres, ladinos e indígenas, etcétera), bajó tres puestos y le quitó el lugar a Irak para colocarse en el 133. En cuanto a diferencias de género, entre el hombre y la mujer, la cosa es aún más preocupante pues ocupamos el puesto 114, entre 147 países, es decir, hay 33 que están peor que nosotros, lo cual inflará de felicidad a algunos. En cuanto a embarazos de adolescentes ocurren 102.4 nacimientos por cada mil mujeres, índice superior a Afganistán  en embarazos prematuros.
 En cuanto a pobreza extrema, el 14.5 por ciento de los guatemaltecos (poco más de dos millones de guatemaltecos), en tanto en situación de pobreza se encuentra el 51 por ciento, es decir 7.140,000 felices chapines. Y para terminarla de amolar uno de cada 10 guatemaltecos corre el riesgo de llegar a la pobreza extrema.
   Pero en el informe hay una noticia mala y una buena. La mala es que el gasto público en la salud de los habitantes es del 2.5 por ciento del producto interno bruto (suma de bienes y servicios que produce el país en un año), y la buena es que subió el promedio de vida (si es que no lo asesinan), ya que de 70 años, pasó a más de 71, lo que me permite felicitar a todos los que alcancen esa edad en este país de la eterna felicidad como dice Cid Gallup.