El papa Benedicto XVI lanzó el domingo desde Asís un llamado «urgente y doloroso» a «un diálogo responsable y sincero en Tierra Santa, Irak, Líbano y en todo el Oriente Medio» con el apoyo de la comunidad internacional.
El Papa subrayó que «la población de estos países sufre desde hace demasiado tiempo los horrores de los combates, el terrorismo, la violencia ciega, la ilusión de que la fuerza puede resolver los conflictos, el rechazo a escuchar las razones del otro y hacerle justicia».
«Sólo un diálogo responsable y sincero, apoyado por el generoso respaldo de la comunidad internacional, podrá poner fin a tanto dolor y dará vida y dignidad a las personas, a las instituciones y a los pueblos», declaró mientras la guerra es más mortífera en Irak y los territorios palestinos viven una espiral de violencia.
El Papa habló durante el ángelus dominical en el marco de una peregrinación a Asís, ciudad natal de San Francisco, dedicada a la paz.
En Asís el papa Juan Pablo II organizó el 27 de octubre de 1986 la primera jornada de oración interreligiosa por la paz.
Benedicto XVI aprovechó este viaje previsto desde hace mucho para reiterar el llamado a la paz dirigido a todas las religiones.
«En esta ciudad de paz deseo saludar a los representantes de las otras confesiones cristianas y de otras religiones», dijo.
«Considero mi deber hacer un llamado urgente y doloroso a poner fin a todos los conflictos armados que llenan de sangre la tierra, a hacer callar las armas y a buscar que el odio de paso al amor, la ofensa al perdón y la discordia a la unión».
«Nuestro pensamiento va dirigido en particular a la Tierra Santa, tan amada de San Francisco, a Irak, al Líbano y a todo el Oriente Medio», precisó.
En su homilía, pronunciada durante una misa celebrada en la plaza junto a la basílica de San Francisco de Asís, Benedicto XVI invocó «el espíritu de Asís», caracterizado por «el rechazo al uso abusivo de la religión para justificar la violencia», y que desde 1986 «continúa difundiéndose a través del mundo».
El papa advirtió asimismo contra la tentación del sincretismo y exhortó a privilegiar «un auténtico diálogo entre las religiones», en un mensaje dirigido a los católicos que tratan de restar importancia a lo que los separa de los otros creyentes.
Papa Benedicto XVI.