Cuba: UE mantiene sanciones suspendidas


Cita. Los cancilleres de España y Portugal, Miguel Angel Moratinos (L) y Luis Amado, durante la reunión en Luxembugo.

La Unión Europea mantuvo el lunes la suspensión de las sanciones adoptadas contra Cuba en 2003 y ofreció al gobierno de la isla reanudar un «diálogo polí­tico abierto» que incluya «todos los temas de interés mutuo», sin dejar de criticar la situación de los derechos humanos.


«La UE estarí­a preparada para reanudar un diálogo polí­tico abierto y comprensivo con las autoridades cubanas en todos los temas de interés mutuo», señalan las conclusiones sobre la polí­tica europea con Cuba adoptadas por los cancilleres de los 27 en una reunión en Luxemburgo.

En el texto se anuncia que «una delegación cubana será invitada a Bruselas» para impulsar esta oferta de diálogo.

Las conclusiones aprobadas por los ministros no hacen ninguna mención a las sanciones adoptadas en 2003 tras la detención de 75 disidentes polí­ticos y suspendidas desde enero de 2005.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, celebró la declaración adoptada por la UE como un triunfo de la posición de diálogo impulsada por su paí­s.

«La Unión Europea ha apoyado la polí­tica de diálogo impulsada por España», dijo Moratinos, quien en abril pasado se habí­a convertido en el primer jefe diplomático de un paí­s de la UE en viajar a la isla desde 2003.

De todos modos, España habí­a fracasado la semana pasada a la hora de intentar aprobar una propuesta de eliminar las sanciones, rechazada por República Checa, Gran Bretaña y Suecia.

En las conclusiones adoptadas en Luxemburgo, los 27 volvieron a deplorar que «la situación de los derechos humanos no haya cambiado fundamentalmente, a pesar de la reducción del número de prisioneros polí­ticos y actos de persecución» a la oposición.

En ese marco, exigieron a las autoridades cubana la «liberación incondicional de todos los prisioneros polí­ticos», una cuestión que constituye una «prioridad clave» en su polí­tica hacia Cuba.

Los cancilleres afirmaron que el sistema polí­tico, económico y social de Cuba «permanece esencialmente sin cambios», aunque reconocieron que se produjo «la primera transferencia temporaria de poder en 48 años», en referencia al paso de mando de Fidel Castro en favor de su hermano Raúl Castro a raí­z de problemas de salud.

«La UE continuará su diálogo con la sociedad civil de Cuba y ofrecerá a todos los sectores de la sociedad apoyo práctico para un cambio pací­fico» en la isla, agregó el texto.

La cuestión de Cuba divide a la UE ya que mientras algunos paí­ses como Grecia, Chipre, Italia y Portugal apoyan la polí­tica de diálogo impulsada por España, otros como República Checa, Polonia y Suecia estiman que no se puede establecer ninguna relación con Cuba mientras no se avance en el plano democrático.

Los checos, principales partidarios de volver a aplicar las sanciones, aprovecharon el almuerzo de los cancilleres en Luxemburgo para reiterar su posición, aún consciente de que no prosperarí­a.

En cuanto a la posibilidad de reestablecer un verdadero diálogo entre el bloque y la isla, queda por ver la posición que adoptará Cuba, ya que el canciller cubano Felipe Pérez Roque habí­a advertido que su gobierno no hablarí­a con la UE hasta que no se levantasen definitivamente las sanciones impuestas en 2003.