“As is the teacher, so is the school”. Victor Cousin, 1839
En los últimos días, columnistas de varios medios de comunicación escrita, han abordado temas importantes para el país y que además son candentes.
raymondwennier@yahoo.com
Como resumen de un párrafo de Pedro Pablo Marroquín Pérez, es que el presupuesto de la nación ha aumentado casi 40% en cuatro años y pregunta cómo sería Guatemala si el 50% del presupuesto realmente llegara a donde debe llegar; en cuanto a la inversión que mejoraría en todos los campos como la salud, educación, seguridad y comunicaciones. En respuesta a su pregunta, estoy convencido de que el presupuesto del Ministerio de Educación es más que suficiente para, no solo atender los gastos ordinarios, sino también para invertir, si está dentro de sus funciones, en las áreas conocidas por todos, como construcción de escuelas, reparación y mantenimiento de las que existen y su equipamiento; en el mejoramiento de la formación de maestros basada en los mayores índices de excelencia para el siglo XXI; para utilizar la tecnología e incluir en la educación continua en servicio y que se incluya a todos los maestros en Guatemala, no importando cuán lejos se encuentren. Como una anécdota, hace unos veinte años, una persona me dijo que quería tal puesto en el gobierno de ese entonces y que para hacerse rico sin causar sospechas, invertiría el 80% de la asignación para tal fin y únicamente tomaría el 20% para él. Interpreto que lo que Marroquín Pérez dice, es que hoy día, es al revés; hay algunos que se enriquecen en un 80% y únicamente invierten el 20% de lo asignado. Espero que esto no sea realidad, si es, así nunca habrá progreso.
Por otro lado, Alfred Kalschmidt menciona en una columna, una letanía de situaciones negativas que están afectando el progreso de la sociedad guatemalteca. Habla de las diferentes formas de corrupción que se sabe existen en Guatemala. Sin embargo, enfatiza que hay mucha gente que quiere superar tales situaciones. Es el enfoque positivo que es urgente reforzar en la sociedad guatemalteca.
Hace alrededor de 30 años, observé que Guatemala estaba metiéndose en un estado negativo; hace una generación y aún tenemos el mismo problema. Escribí entonces un artículo titulado “Las tres Ps=Personalmente-pensar-positivamente”. Las investigaciones sobre la conducta humana han demostrado que existe un eslabón entre el concepto de sí mismo y el éxito. Si el concepto de sí mismo es negativo, los resultados también son negativos; si el concepto de sí mismo es positivo, los resultados son positivos. Cada uno de nosotros tenemos que influir en otras personas por medio de nuestro ejemplo y de pensar y actuar positivamente.
Allí están tres de las cinco Ps. Para completar las otras dos, hago mención de la Psicología Positiva que se está promocionando actualmente para influenciar la conducta del ser humano, en especial a los alumnos de la escuela para que desde temprana edad puedan tener las habilidades para hacerlo. Si no iniciamos con los niños pequeños y mantenemos la enseñanza de pensar y actuar positivamente, dentro de otra generación estaremos hablando de lo mismo. ¿Dejaremos que suceda?
Estoy convencido de que para lograr grandes cambios en el campo educativo, necesitamos dos generaciones (50 años) para experimentar un progreso continuo para toda la población guatemalteca.
Tres elementos de la Psicología Positiva son: 1. El control de sí mismo en cuanto a la fijación de metas, proceso que llega a una realización de las mismas. Es esencial para sentirse satisfecho y positivo, es tal el sentimiento que quiere seguir haciendo. 2. La persistencia frente a nuevos retos es esencial. Si no la tiene arraigada en sí, termina por dejar de tratar de alcanzar las metas propuestas. 3. La habilidad de colaboración (a propósito se menciona ésta en todas las listas de habilidades esenciales para el siglo XXI). De nuevo, no se puede utilizarla si no se ha practicado desde temprana edad.
Pues… es necesario poner en práctica las cinco Ps, si queremos cambios en el actuar de las personas que formamos la sociedad guatemalteca.
Empecemos hoy, mañana ya es tarde.