Pese a la nueva política de la Casa Blanca de tender puentes a los republicanos, abundan los indicios de que el Congreso dista mucho de inclinarse por un «gran compromiso» para reducir el déficit.
WASHINGTON Agencia AP
El líder de la minoría republicana en el Senado, situado frente al salón en el que el presidente Barack Obama estaba reunido ayer con los senadores demócratas, dijo que exigirá reducir los gastos del Medicare y la Seguridad Social sin otorgar un dólar más de aumentos fiscales.
Los demócratas han insistido desde hace tiempo en mayores impuestos —especialmente a los más acaudalados— en cualquier reducción de esos programas sociales, que llaman el «enfoque igualado» para acortar el déficit.
Empero, los republicanos dijeron que Obama obtuvo ya suficiente aumento de los impuestos en diciembre y quieren ahora que los demócratas reduzcan los gastos del Medicare (el seguro médico de los jubilados) y la Seguridad Social.
«El único modo de sacar a Estados Unidos de su atolladero es arreglar los gastos sociales», dijo ayer a los periodistas el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.
El senador agregó que los republicanos usarán el aumento del tope de la deuda para fortalecer su posición negociadora a la hora de exigir recortes en el Medicare y la Seguridad Social.
Los demócratas que se reunieron con Obama dijeron que el Presidente se negará en redondo. «No negociará el tope de la deuda, punto. Se acabó la discusión», dijo el senador Tom Harkin tras el encuentro de ayer a puerta cerrada.
Empero, el representante republicano Paul Ryan, el candidato republicano a la vicepresidencia en los comicios del año pasado, dijo que su partido no considerará aumento de impuestos y reducciones del gasto público alguno que incluyan la nueva ley de cuidados médicos, llamada popularmente Obamacare.
«Nunca podremos equilibrar el presupuesto de seguir en pie Obamacare», sostuvo Ryan.
Cuando un reportero recordó a Ryan que Obama ganó las elecciones, el congresista respondió que «¿eso significa que debemos renunciar a nuestros principios?» Los republicanos retuvieron el control de la Cámara en los mismos comicios, insistió Ryan.
La semana pasada el mandatario invitó a cenar en un hotel cercano a la Casa Blanca a 12 legisladores republicanos, pero no a sus máximos dirigentes, y esta semana se reunirá en el Capitolio con senadores y representantes de ambos partidos.
En su segunda campaña electoral Obama pidió otros 1,2 billones en nuevos impuestos a lo largo de 10 años sin reducción alguna del gasto público para achicar el déficit. El presidente de la Cámara, el republicano John Boehner, sugirió 800 mil millones de dólares en nuevos impuestos. Al final no hubo compromiso alguno.
El primero de enero el embargo presupuestario impuso a los republicanos un aumento fiscal de 620 mil millones de dólares sin contrapartida alguna en la reducción del gasto público, y algunos demócratas sostienen ahora que Obama debería haber exigido más.