El director del banco central alemán advirtió que la crisis de la deuda gubernamental soberana en los países de la eurozona «no ha terminado» pese a las recientes mejoras en los mercados financieros.
FRANKFORT Agencia AP
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann resaltó hoy que la Unión Europea necesita avanzar con las reformas para evitar que los apuros del sistema bancario arrastren las finanzas gubernamentales.
Weidmann dijo que el «pilar central» del nuevo sistema sería reestructurar o clausurar los bancos insolventes, siendo absorbidas las pérdidas por los accionistas antes de que tenga que aportar dinero los contribuyentes. Seguramente los líderes de la UE harán este año una propuesta específica.
La presión de los mercados sobre los gobiernos endeudados como los de España e Italia disminuyó después que el Banco Central Europeo ofreció en septiembre adquirir los bonos emitidos por los países en apuros de los 17 de la eurozona, si prometían adoptar medidas para reducir sus déficit. Empero, no fueron adquiridos esos bonos, aunque la mera oferta abarató el interés que tienen que pagar los gobiernos para endeudarse.
Weidmann advirtió que fue un alivio temporal y que los gobiernos deberían aprovechar el tiempo para enmendar los problemas subyacentes — incluyendo las reformas para fomentar el crecimiento a nivel nacional y la relación entre los bancos insolventes y los gobiernos, que se han endeudado más para sanearlos. Se puso a la compra de bonos soberanos como uno de los 23 miembros de la junta rectora del BCE, por considerar que envolvió demasiado al banco central en apuntalar las finanzas gubernamentales y reduciendo la presión reformadora.
«La crisis no ha terminado, pese la calma temporal en los mercados financieros», indicó y agregó que las reformas en Francia están «fracasando» y sigue siendo muy incierto el panorama de Chipre e Italia. Francia ha rechazado profundos recortes presupuestarios para reducir su déficit, superior al 3% máximo del producto interno bruto fijado por la Unión Europea.
El presidente del Bundesbank pidió una reforma urgente a nivel europeo, especialmente en los países con apuros financieros, indicando que «solamente los gobiernos, y no el sistema del banco central» pueden solucionar la crisis.